lunes, 6 de junio de 2011

Busqueda de Paz. Mensajes de Jesus









EN BÚSQUEDA
DE LA PAZ


En búsqueda de la paz, es un camino que el hombre empezó a recorrer desde que la primera luz imprimió en su retina aquellos panoramas del volcán y dinosaurios. En búsqueda de la paz no es únicamente el camino que hace al hombre abandonar las armas, es también el sendero que lleva a encontrar al hombre, al hombre mismo, es el sendero que sigue el hombre hasta su completa autorealización, es el camino que lo impulsa a buscar en su interno las respuestas de sus conflictos externos, es el proyecto más valioso que haya hombre alguno emprendido, debe ser la meta más alta que una sociedad debe aspirar, y representa la plataforma desde donde los países del mundo podrán lanzarse hacia una nueva aventura en el futuro de la humanidad.
Con esto termino este ensayo que llamamos "En Búsqueda de la Paz".



MENSAJES DEL MAESTRO JESÚS

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ÍNDICE

LA ESENCIA DE LA NATURALEZA HUMANA
(PRIMERA PARTE)
1. 8
PRIMERAS ETAPAS DE VIDA DEL SER HUMANO. 9
Los cuerpos energéticos del ser. 9
El proceso de formación del cuerpo astral. 9
La mente de los recién nacidos 10
El inicio de la maduración psíquica y espiritual. 11
2. DESARROLLO DEL CEREBRO Y DE LA CONCIENCIA. 12
La culminación del proceso de encarnación. 13
El Proceso de independencia de la conciencia humana. 13
El impulso de Dios Padre. 14
3. INCONSCIENCIA DE LA REALIDAD INTERIOR. 15
El desarrollo de los procesos mentales 15
Formación paulatina de la personalidad. 16
4. FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD. 16
El concepto del bien y del mal. 17
La personalidad es producto de las experiencias vividas. 17
La influencia de la esencia del hombre en la sociedad. 17
5. INFLUENCIAS QUE RECIBE EL NIÑO. 18
Las experiencias emotivas son guardadas en el alma humana 18
la inseguridad del niño se disipa con el amor 19
El origen de la inestabilidad emocional 19
6. REVOLUCIÓN EDUCATIVA 20
La falta de amor y seguridad en la infancia genera violencia en los adulto 20
La expresión del amor desarrolla el área emocional. 21
Inconsistencia emocional. 21
Forma de hablar a un niño. 21
7. EL APRENDIZAJE DE LOS NIÑOS. 22
El niño aprende “verdades”. 22
La educación familiar y la incongruencia de la mentira. 23
La mentira. 23
La ayuda de los adultos. 23
Los castigos. 24
8. LA INSEGURIDAD. 24
Efectos de la inseguridad. 24
Medios para garantizar la seguridad. 25
Las leyes y la seguridad. 25
El origen de la inseguridad. 25
Estado de alerta. 26
Importancia de la educación. 26
9. EL INDIVIDUO Y LA SOCIEDAD. 27
Las necesidades del hombre. 27
El impacto en la sociedad. 28
10. RELACIONES HUMANAS. 28
Buscando amor. 29
Tres tipos de dependencia. 29
11. DIFICULTADES EN LAS RELACIONES HUMANAS. 30
La relación parásita. 30
El primer contacto es a nivel energético. 30
La primera reacción psicológica. Máscaras. 30
La importancia de percibir lo que hay detrás de las máscaras. 31
Relación parásita. 31
La víctima de la relación parásita. 31
Otros tipos de relación parásito-víctima. 32
12. LA RELACIÓN SIMBIÓTICA. 32
La imagen interna que cada quien construye. 32
¿Qué ocurre cuando una persona conoce a otra? 33
La relación simbiótica. 33
El amor auténtico y universal. 34
El amor impersonal. 34
13. LA RELACIÓN COMENSAL. 34
Acerca de los moldes internos. 34
Análisis de las actitudes. 35
La relación comensal. 35
Higiene mental. 36
14. INFLUENCIA DE LAS TENSIONES PERSONALES EN LA SOCIEDAD. 36
Conductas de protesta. 36
Responsabilidad de construir una nueva sociedad. 37
Saneamiento y reeducación. 37
¿Por qué es importante evitar las conductas de protesta? 38
15. CLAVE PARA UNA SOCIEDAD ARMONIOSA. 38
Origen de las conductas de protesta. 38
¿Qué factores determinan la validez de la protesta? 38
Las organizaciones y sus componentes. 38
Características del líder. 39
Organizaciones corruptas. 39
16. SERVIDORES PÚBLICOS, JUSTICIA Y CLASES MARGINADAS. 40
La filosofía del servicio público. 40
El clamor de la justicia. 41
Las clases marginadas. 41
Comunicación es la clave. 42
17. TRANSFORMACIONES DE ORDEN ECONÓMICO. 42
Los países están en proceso de unión. 43
Los nuevos bloques económicos. 43
Punto de vista espiritual. 43
El derecho internacional. 43
18. RESUMEN. 44
19. PSICOLOGÍA DEL CONFLICTO. 46
¿Cuál es la raíz primera de las guerras? 46
¿Qué es lo que motiva la insatisfacción a nivel individual? 46
¿Qué explica la psicología del conflicto? 46
El origen del conflicto. 47
Las presiones del individuo. 47
Las presiones de la sociedad. 47
Insatisfacción colectiva. 48
Recordando la Historia. 48
Las sociedades cambian. 48
20. SERES HUMANOS ACTIVOS Y PASIVOS. 48
Tipos de personas 49
Patologías. 49
21. ACTITUDES POSITIVAS Y NEGATIVAS. 50
El equilibrio del ser humano. 50
El problema de las actitudes negativas. 51
Contagio casi universal. 51
La nueva psicología. 51
Conflicto social. 51
Raíz de estos síntomas. 52
22. LA PERSONALIDAD FRAGMENTADA. 52
Núcleos de conciencia. 52
Inconsistencia de la personalidad. 52
Integración de la personalidad. 53
Cómo se llega a la fragmentación de la personalidad. 53
Cómo construir una escala de valores: 53
23. DIFERENCIAS ENTRE PSICOLOGÍA INDIVIDUAL Y COLECTIVA. 53
Las experiencias del pasado. 54
La rapidez de cambio. 54
Patrones de conducta ajenos. 54
Etapas de madurez. 54
Distinguiremos ahora dos tipos de conflictos dentro de una sociedad: 55
24. CONFLICTOS DE LA SOCIEDAD. 55
Conflictos individuales. 55
Conflictos sociales. 55
La influencia de los líderes. Sociedad sana. 56
Sociedad enferma. 56
Necesidad de sectorizar a la sociedad. 56
Tarea de un buen gobierno. 56
El arte de la política. 57
Estrategia fundamental de la política. 57
25. REACCIONES ANTE LAS PRESIONES EXTERNAS. 57
El gobierno desea mejorar las condiciones de vida. 58
La interdependencia de los pueblos elimina las barreras. 58
Migraciones. 58
Las acciones de un gobierno generan reacciones. 59
Estrategia: la unidad. 59
26. LA UNIÓN DE TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA. 60
Relaciones internacionales. 60
Libertad y armonía social. 60
La gran familia humana. 60
Unificación. 60
27. EPÍLOGO. 61

INTRODUCCIÓN.
Dentro del estudio de los problemas sociales, un punto de mucha importancia es el conocimiento del individuo, no únicamente en sus aspectos energéticos y de desarrollo espiritual, sino igualmente en aquellos puntos que permiten entender la extremadamente compleja psiquis humana.
Ha sido en verdad un largo camino el que el hombre ha recorrido para poder asomarse tan sólo a una pequeña parte de ese extraordinario mundo interior humano. Las leyes que gobiernan el comportamiento de este mundo son en su mayor parte desconocidas aún, ésta es la razón fundamental del porqué la necesidad de iniciar un estudio de la psiquis del hombre y que hemos denominado “En búsqueda de la paz”.
El programa a desarrollar es simple de describir, pero extremadamente complejo y extenso al momento de desarrollarlo; necesariamente iniciaremos en el momento mismo de la concepción, cuando el padre y la madre se unen para traer a la tierra a un nuevo ser.
Desde ese preciso instante un ambiente se va creando alrededor del nuevo ser, un mundo de ideas, de esperanzas, de influencias, empiezan a actuar sobre el ser en gestación; el poder del pensamiento creador tanto de la madre como del padre, están ejerciendo su acción directa sobre el ser que aún no ha nacido y esta influencia se hará cada vez más fuerte a medida que transcurre el tiempo y se aproxima el nacimiento.
De allí en adelante, el niño tendrá que asimilar de una manera increíblemente rápida los millones de estímulos que recibe del medio ambiente que lo rodea, estos estímulos provocarán reacciones en su mundo interior que paulatinamente irán conformando su personalidad.
¿Cómo es posible predecir estas reacciones interiores en el niño?, ¿cómo se manifiestan los procesos internos del pequeño ser en su conducta exterior?, ¿cómo influye el temperamento innato del ser sobre ese bagaje de información que está recibiendo?
Todas éstas serán preguntas que trataremos de responder a lo largo de este libro.
Más adelante, iniciaremos una nueva sección: La transformación del niño en hombre a través de una etapa intermedia de maduración.
Hablaremos de una manera especial, sobre lo que podríamos llamar la psicología del conflicto, todas las fuerzas que se conjugan para dar por resultado un conflicto interior en el hombre.
Hablaremos igualmente de ese fenómeno que causa la infelicidad de tantos seres en el mundo: el remordimiento.
Trataremos de entender cómo es que todos estos factores dan por resultado una turbulencia emocional dentro del individuo y cómo ésta se traduce en estados nocivos para las relaciones humanas.
Habiendo planteado en primera instancia la formación de ese mundo interior humano, en segunda, los efectos que sobre la conducta del individuo tiene ese mundo interior, estaremos preparados para emprender un viaje hacia el entendimiento de la psicología de las masas. Cómo es que las pequeñas fuerzas que gobiernan la conducta de un individuo se conjugan para dar lugar a un comportamiento colectivo de la sociedad.
Entenderemos la razón de las guerras, las leyes que gobiernan las relaciones entre países, buscaremos llegar a la raíz de los odios raciales, de las rivalidades históricas que se han establecido entre diferentes pueblos; buscaremos entender las leyes que rigen todos estos fenómenos y tendremos una idea perfectamente clara, de hacia dónde deben ir encaminados los objetivos de nuestro servicio a la humanidad.
Buscaremos sentar las bases de un nuevo proceder humano, pero no a nivel conductual, sino más bien estableciendo nuevos patrones de razonamiento, nuevos lineamientos de conducta mental, desplazaremos la atención que el individuo pone de una manera excesiva sobre su bienestar material, hacia ese terreno mucho más trascendente que es el bienestar espiritual.
Concluiremos nuestro estudio fijando las bases del nuevo comportamiento humano, basado estrictamente en el correcto pensar, el correcto sentir y el correcto actuar.
Serán inevitables las alusiones a las causas energéticas y metafísicas de muchas de las cuestiones que abordaremos; desgraciadamente esto constituirá una limitante para que estas teorías y conocimientos sean aceptados por la psicología ortodoxa, pero no será cuestionando los principios y las bases de toda esta enseñanza como se podrá contradecirlas, sino más bien, será en función de su capacidad para predecir los hechos, de su capacidad para comprender fenómenos aún no comprendidos, como se podrá realmente percibir la utilidad de todo este conocimiento.
La obra está dividida en dos grandes partes:
La primera, en donde se narra cómo es que se conforma el mundo interior humano, hasta terminar en lo que denominamos “la psicología del conflicto”, y una segunda sección que partirá de esta base, para buscar comprender la dinámica que rige los movimientos de las sociedades.
Guarden en sus mentes todas estas enseñanzas porque son la base para crear unas futura sociedad con raíces profundamente armónicas y profundamente amorosas. Estamos cre­ando las bases del futuro orden mundial, de la futura sociedad, del futura Edad de Oro de la tierra.
Esta será mi aportación.


Maestro Jesús.










LA ESENCIA DE LA NATURALEZA HUMANA.

(PRIMERA PARTE)
1.
PRIMERAS ETAPAS DE VIDA DEL SER HUMANO.
Los cuerpos energéticos del ser.
Hablar de la formación del ser humano es remontarnos al origen de la creación, y eso es material de una obra aparte; pero a manera de introducción a la temática energética, diremos que el ser humano tiene diferentes cuerpos de manifestación comúnmente llamados vehículos o cuerpos superiores e inferiores, en donde la conciencia se manifiesta. Cada uno de estos cuerpos conformados con energía de diferente frecuencia, se entrelazan unos con otros, siendo el vehículo tridimensional el más fácil de distinguir con los sentidos físicos.
Hay que recordar que en el universo existe un sinfín de planos de energía y que la conciencia utiliza materia del mismo plano para revestirse y poder manifestarse. Entre los más conocidos se encuentra el mundo astral, que es una región definida de universo que rodea y penetra el plano físico. La banda de frecuencia correspondiente a este plano se ubica en un nivel superior al espectro luminoso. El ojo humano posee celdillas capaces de detectar estas altas frecuencias, sólo que no en todos están activadas. Algunos aparatos científicos son capaces de captar ligeramente la parte mas densa del cuerpo astral, sin embargo falta mucho por desarrollar en este aspecto.
Los vehículos y los planos energéticos, por su frecuencia vibratoria, se clasifican en superiores e inferiores: el físico, el etérico, el astral y una región del mental, corresponden a los inferiores; mientras que el mental alto así como todo el cuerpo espiritual, entre otros; corresponden a los planos superiores.


El proceso de formación del cuerpo astral.
La conciencia, al momento de morir, se despoja de los vehículos físico, etérico, astral y mental, solo quedándose en el espiritual con el acerbo de experiencias que le ayudarán a escalar nuevos horizontes en la siguiente manifestación terrestre.
Al momento de la fecundación grandes fuerzas entran en movimiento iniciándose la creación del cuerpo físico, nueva sede de la conciencia humana en el plano tridimensional. La conciencia humana durante el periodo de gestación permanece en los planos superiores, comparte el cuerpo etérico de la madre y utiliza un cuerpo astral de muy elevada vibración para morar mientras no nace.

El ser humano llega al mundo manteniendo de sí mismo los recuerdos de sus existencias anteriores; sin embargo, dado que los vehículos que manejan el mundo espiritual, son únicamente el astral y los correspondientes superiores, es normal que al momento de la encarnación, esos recuerdos queden archivados en ciertas regiones de su vehículo astral, el fluir energético no es lo suficientemente puro como para que pueda pasar a través del vehículo etérico que se encuentra en formación y del cuerpo físico.
Una vez que el niño ha visto la luz y sus pulmones empiezan a aspirar el aire de la tierra, inmediatamente la nueva substancia penetra en él y empieza a conformar su cuerpo astral que lo acompañará a lo largo de su vida.
Este cuerpo astral viene a modificar y de hecho, a fundirse al vehículo astral que portaba en los momentos previos al nacimiento; mientras que el uno guarda los recuerdos de sus existencias anteriores, la nueva substancia que ingresa en su cuerpo, provocará que se forme una pequeña capa energética densa alrededor de ese vehículo, lo cual dificultará aún más las comunicaciones entre la conciencia humana, que en estos momentos, aún no se ha desarrollado y la conciencia astral que se encuentra perfectamente desarrollada y que, en estas etapas de la vida, constituye la morada de la conciencia del ser.

Tratar de entender el proceso de maduración psicológica del individuo, es ciertamente una tarea difícil y compleja. El ser humano mantiene una conciencia en su vehículo astral en los momentos previos al nacimiento, pero esa conciencia debe bajar hasta el vehículo físico a través de un proceso lento, difícil y muchas veces doloroso, si es que esta palabra puede emplearse en las dimensiones en que estamos hablando.
El descenso de la conciencia es necesario, porque de otra forma el individuo no podría desarrollar una vida normal en la tierra, es preciso que esa conciencia se sumerja en el sueño de la vida física, para que de esta forma pueda tomar posesión de ese último vehículo que acaba de formarse, es una experiencia similar a la que ustedes sufren cuando se duermen, se sumerge la conciencia del ser, para despertar de una manera confusa dentro de las limitantes del vehículo físico.

Pequeños chispazos de su conciencia superior se dejan observar de cuando en cuando dentro de los pequeños seres, pero son tan escasos estos momentos y los estímulos que percibe a través de su cuerpo físico son tan intensos, que en definitiva está destinado a perderlos, quedarán guardados en algún lugar de sus vehículos superiores, sin embargo, deberá recorrer el camino de regreso y abrirlo de una manera consciente, si es que desea en realidad establecer ese contacto.
La mente de los recién nacidos
Una vez que la conciencia astral ha descendido y se ha posesionado del vehículo físico, empieza a trabajar a través de las sensaciones que percibe por sus cinco sentidos, hasta cierto punto son experiencias nuevas aun cuando haya tenido existencias anteriores en este mismo planeta, generalmente las nuevas impresiones son tan distintas a las anteriores, que tiene que procesarlas, inventariarlas y hasta cierto punto coordinarlas, con el objeto de mantener una existencia coherente dentro de su vehículo en la tierra.
En estas primeras etapas, a la confusión que representa el haber despertado en una nueva dimensión, y el haber perdido la casi totalidad de sus recuerdos espirituales; se suma la desagradable sensación de estar en un vehículo limitado y perturbado por las temperaturas extremas, el hambre, los dolores y muchas otras sensaciones que, en definitiva, son bastante extrañas a todo lo que él conocía.
Atender las necesidades del cuerpo físico, se vuelve entonces un imperativo, se posterga para un futuro la satisfacción de la curiosidad innata, del deseo de experimentación y de cualquier otro atributo o inquietud que pudiera manifestarse por parte de su conciencia superior.
Así pues, la mente infantil empieza rápidamente a aprender cómo satisfacer las necesidades orgánicas de su vehículo recién nacido; en un principio, sólo las sensaciones tendrán algún sentido para él, pero pronto descubrirá que su vehículo físico tiene manos que puede mover y utilizar, tiene la vista que puede asimismo ser útil para reconocer estímulos.

El inicio de la maduración psíquica y espiritual.
Poco a poco, va descubriendo cada una de las propiedades de su pequeño cuerpo, en su mente empiezan a formularse los primeros recuerdos, experiencias que van codificando su conducta, haciéndola de esta manera repetitiva y predecible; el niño inicia un aprendizaje que podríamos catalogar como de estímulos condicionados, la respuesta a estos estímulos será siempre la misma; su mente sigue las leyes más sencillas del universo, responde de una manera similar al estímulo que está recibiendo, convirtiéndose, de esta forma, en una antena repetidora de todas las vibraciones que está recibiendo.
El niño es un espejo en donde todos los seres humanos pueden verse tal como son, esta afirmación se basa en el hecho de que el niño representa un cuerpo transparente a las energías que se emanan, el niño responderá con incomodidad y llanto ante una energía molesta y pesada, responderá igualmente con sonrisas, alegría y tranquilidad ante una energía de paz y armonía; constituye, pues, una manera relativamente simple de poder encontrar el status evolutivo de cada persona que se acerque a él.

La psiquis del hombre pasa por un proceso de maduración espiritual, un proceso que es la consecuencia de la capacidad innata del ser a absorber y acumular energía alrededor de sus chakras, es decir, desde el momento mismo en que el niño ha venido al mundo, su interacción con la energía del planeta empieza a ser cada vez más intensa, esto da lugar a que los siete chakras del individuo empiecen a rodearse de una cierta energía, cuya calidad es similar a la del medio en que se encuentra.
Estas energías colocadas en cada uno de los chakras, permite al nuevo ser, ir conformando una estructura del flujo energético dentro de él, que da como resultado ciertos patrones de conducta. El niño entonces a medida que acumula experiencias en su cerebro, va acumulando energía en sus chakras, de hecho esta mayor energía en su cuerpo etérico, es la que permite la acumulación de vivencias en su cerebro físico.
Recordemos que la activación de las dendritas del cerebro se hace por medio de energía etérica, es entonces estimulando el contacto entre el vehículo etérico y el físico, lo que permite al cerebro de los niños empezar a acumular una mayor cantidad de datos.
Como regla general para todos los seres humanos, limpiar los conductos energéticos incrementa la capacidad retentiva de la memoria, dado que es posible estimular una mayor cantidad de células cerebrales, sin embargo, la acumulación de datos no representa en ningún momento ventajas en cuanto a la inteligencia o la capacidad para captar la síntesis del conocimiento, éstas son facultades que únicamente pueden lograrse cuando el contacto se hace a través del vehículo astral y del mental.

Queda entonces explicado, cómo el niño va acumulando recuerdos a la vez que energía en sus vehículos, estos recuerdos le permitirán establecer asociaciones en un futuro que facilitarán su forma de vivir, evitándole cometer los mismos errores que ya anteriormente cometió.
¿Dónde empieza a complicarse el proceso de maduración psicológica en el ser?, ¿cuándo deja de ser un simple mecanismo de estímulo-respuesta, para convertirse en un mecanismo de estímulo-análisis-respuesta?
Aunque es en realidad un proceso lento, podríamos hablar de que durante los segundos siete años de vida, es decir, del segundo septenato del hombre, el aspecto psicológico empieza a formarse; al principio utilizando los únicos ingredientes con que cuenta, que son sus experiencias personales y sus inclinaciones innatas derivadas de su desarrollo espiritual.
En su camino, el niño deberá aprender a equilibrar estas dos fuerzas, pues a lo largo de su vida representarán para él, o bien la oportunidad de incrementar su desarrollo espiritual, o bien, la posibilidad de perderse dentro de la sociedad humana sin una personalidad definida.
Es, entonces, este segundo septenato uno de los más trascendentes en las vidas físicas de los seres humanos, es un momento culminante y crítico dentro de la vida del adolescente. Tendremos que explicar dejando a un lado los términos energéticos, lo que está pasando dentro de la mente de este nuevo ser.
¿Qué es lo que percibe de la sociedad?, ¿qué es lo que percibe del mundo?, ¿cuál es la razón de su existencia personal?, ¿cuáles son sus motivos que lo impulsan a seguir adelante?, ¿cuál es la visión particular del mundo a interpretar?
Todas éstas son preguntas difíciles de contestar y sin embargo, la mayor parte de los seres humanos responden de la misma forma, todos reclaman el derecho a vivir, el derecho a ser como ellos quieren ser, todos reclaman un lugar dentro de la sociedad en donde puedan ofrecerse tal como son, todos reclaman cierta consideración, cierto amor para ellos mismos, pero aún hasta ahora, el adolescente difícilmente ha aprendido el arte de convivir, su mundo lejos de ser estable, pasa por una serie de altibajos que difícilmente podrá resolver sin la ayuda de una persona con experiencia.
¿Qué pasa dentro del ser cuando en su búsqueda encuentra obstáculos, cuando recibe estímulos aún no clasificados, cuando su conducta no corresponde a lo que él considera correcto?
Todas éstas son cuestiones que se tratarán resolver en los siguientes capítulos. Por ahora les pido que entendamos que ha sido necesaria la explicación energética de la evolución psíquica humana, para preclasificar todo el conocimiento que se estudiará mas adelante.
2. DESARROLLO DEL CEREBRO Y DE LA CONCIENCIA.
Inmerso en las nieblas de la confusión ocasionadas por el cambio de conciencia que se experimenta al tomar un cuerpo en la tierra, el ser trata desesperadamente por lograr el control de su vehículo, su conciencia espiritual se ve confundida y a la vez intenta de una manera angustiosamente rápida, encontrar el significado a los nuevos estímulos que está recibiendo de su vehículo recién adquirido, el físico.
Todos estos estímulos, provenientes de sus cinco sentidos, representan para él experiencias nuevas, en nada se parecen a aquellas que percibía mientras se encontraba en los planos astrales, debe incluso aprender el manejo del cerebro; aun cuando su conciencia espiritual posee mecanismos de razonamiento, generalmente es la intuición la que permite captar la realidad externa al ser que se encuentra habitando los planos astrales; sin embargo, ahora su cerebro empieza a acumular experiencias mediante ciertos patrones energéticos que se están transmitiendo a través de su sistema nervioso; estos patrones, que se propagan a través de pequeñas cargas eléctricas, representarán para él sus primeros recuerdos, hechos y vivencias, que tarde o temprano podrá utilizar en asociaciones posteriores, como parte de procesos normales de razonamiento.

La culminación del proceso de encarnación.
Conforme el cerebro va acumulando datos, información y vivencias, su mecanismo de procesamiento intelectual empieza a ser cada vez más importante, su capacidad intuitiva comienza a perderla, dado que ahora los estímulos provenientes de sus sentidos físicos son cada vez más importantes, empieza entonces a completarse el proceso de encarnación, es decir, la conciencia espiritual empieza a bajar y a tomar el control de su cuerpo físico.
Todo esto implica varias cosas: su conciencia espiritual empieza a adormecerse si se la observa desde el punto físico, mas si hemos de hablar de lo que realmente pasa en los planos espirituales, lo que ocurre es que la esfera de influencia o su campo de acción se ven limitados enormemente; se es consciente, pero únicamente dentro de un cierto campo o espacio muy limitado de la conciencia del ser.
El problema estriba en que el cerebro empieza a trabajar incesantemente, cada vez es menos el tiempo disponible para que la conciencia espiritual envíe sus energías hasta el cuerpo físico, poco a poco, el cerebro ha acumulado tal cantidad de datos, que las asociaciones se hacen de manera automática y los pensamientos empiezan a generarse también de manera independiente a la voluntad del ser espiritual.

El Proceso de independencia de la conciencia humana.
Encontramos, entonces, que la conciencia humana empieza a adquirir tal importancia, que hasta cierto punto se puede decir que inicia un proceso de independencia tal como la respiración, las palpitaciones del corazón y todo el funcionamiento del cuerpo orgánico, en realidad se inicia de manera automática cuando las condiciones del medio ambiente exigen al cuerpo del recién nacido poner a funcionar sus órganos, de esta manera a nivel psicológico, los estímulos provenientes de su realidad exterior inician una serie de procesos intelectuales, hasta cierto punto independientes de la voluntad del ser.
Cuando un ser humano analiza sus funciones orgánicas y llega a la conclusión de que la respiración, la digestión, el palpitar del corazón, se llevan a cabo sin que él lo desee o no, de la misma manera, debiera ser para él evidente, que sus pensamientos y sus procesos mentales son en gran medida involuntarios y ajenos a sus deseos.
Esto no quiere decir que el ser humano no pueda tomar control de estos procesos, pues de hecho lo hace, lo que significa es que la mayor parte del tiempo, esto se lleva a cabo de una manera independiente y automática.
Llegamos entonces a un punto de vital importancia, así como los procesos intelectuales son en gran medida involuntarios, de la misma manera, las reacciones que a nivel de conducta el ser humano experimenta ante los hechos de su vida personal, llegan a ser también igualmente automáticos, su personalidad que no es otra cosa que los patrones conductuales que ha desarrollado a lo largo de su vida, son una consecuencia de todos estos estímulos que ha venido acumulando en sus años de vida.
De esto resulta que la personalidad como tal en los individuos, es una consecuencia directa de todo aquello por lo que ha pasado y en ninguna forma representa la voluntad del ser espiritual que mora internamente; es por esta razón que decimos que los hijos de la tierra son fruto de las mismas energías que rodean a este planeta, por esta misma razón, se ha explicado que la energía emanada por los seres humanos, es similar en color y frecuencia de vibración a aquellas que conforman la atmósfera psíquica del planeta.
Explicado en términos de asientos de conciencia, se podría mencionar que por un proceso de imitación, el niño aprende a activar únicamente aquellas fibrillas de su cuerpo astral que son también activadas por los seres humanos que le rodean; de esta manera, la localización del asiento de la conciencia se va dando en cada niño en el mismo punto en que se encuentran los respectivos asientos de conciencia de las personas con quienes convive.
Queda, pues, confirmado el anciano y sabio arte de la procreación y de la multiplicación, en donde los hijos son fieles copias de sus padres. Pero el hombre está llamado a ser un ser consciente, está llamado a ser un ser libre y por lo mismo, algo dentro de él, desde sus primeras etapas de evolución, lo impulsa a evolucionar, a cambiar, a buscar nuevos terrenos, nuevos patrones de conducta.

El impulso de Dios Padre.
Este ingrediente, que no es otra cosa que el impulso que Dios Padre ha sembrado en todos los seres humanos para su evolución, es lo que motiva a cada uno de los hombres a iniciar una búsqueda para encontrar su propia esencia, su propio ser y crear su propia historia personal.
En esta búsqueda, que algunos han identificado como la búsqueda de la felicidad, o la búsqueda de una realización espiritual, o la búsqueda de Dios, o de muchos otros nombres, el ser humano inicia la maravillosa aventura de encontrarse a sí mismo y en esta búsqueda es capaz de escalar las más escarpadas montañas a través de las vías del dolor, del sacrificio, de la lucha, o de la resignación. Igualmente es capaz de sumergirse en los tenebrosos valles de la personalidad, experimentando toda serie de aberraciones y conductas por demás antisociales.
Una búsqueda hacia su yo íntimo, una protesta callada ante patrones preestablecidos, un movimiento innato que lo impulsa a respirar nuevos aires en donde todo se encuentra ya estancado. Este ingrediente sembrado en los patrones genéticos espirituales, es el causante directo de la evolución de la raza humana. En estas búsquedas se realizan descubrimientos, se descubren nuevos senderos, se alcanzan las más profundas frustraciones, algunos se sumergen en terrenos antinaturales para nunca regresar, otros alcanzan la ascensión espiritual y así todos juntos, en síntesis, representan los esfuerzos de una humanidad que se mueve, que está viva y que busca llegar también a encontrar su propia identidad.
¿Qué podemos decir acerca de esos anhelos no encontrados, de esas búsquedas infructuosas, de esas vidas entregadas a un ideal muchas veces incomprendido por el resto de la humanidad?
Tan sólo podemos entender esto como el crecimiento natural de una humanidad que madura, al igual que lo hace un árbol cuando una hojita busca abrir el camino para el nacimiento de una rama, cuando una hoja lucha desesperadamente por recibir los rayos solares y enriquecer a ese árbol que le dio la vida, de la misma manera, los buscadores de la humanidad serán quienes inauguren las nuevas rutas hacia una libertad, muchas veces a costa de vidas sacrificadas, muchas veces será uno el que lo logre entre muchos cientos, pero todos juntos conformarán el gran árbol de la vida del ser que hemos llamado el Logos Planetario.
3. INCONSCIENCIA DE LA REALIDAD INTERIOR.
Raras veces, durante el proceso de maduración que viene sufriendo el ser encarnado, puede hacer llegar hasta la manifestación completa, chispazos de su conciencia espiritual. Varias son las limitantes que impiden que esto se lleve a cabo:
En primer término, la diferencia tan notable entre las percepciones espirituales y aquellas provenientes de los sentidos físicos, la incapacidad para expresar, con un vocabulario limitado, vivencias de otras dimensiones dificulta enormemente este hecho.
El desarrollo de los procesos mentales
Por otra parte, la naturaleza propia de los procesos mentales que funcionan en base a asociaciones, no permite tener al ser en posibilidad de asociar algo de lo que tiene guardado en su memoria física, que pueda funcionar como ejemplo, a aquello que quiere expresar y que fue experimentado en las regiones astrales o superiores.
A medida que los pensamientos se van haciendo cada vez más analíticos o más complicados, el niño empieza a olvidar su propia esencia espiritual, pues así como la respiración empieza en forma automática en el mismo momento del nacimiento, así los procesos mentales de análisis y razonamiento empiezan cada vez que el cuerpo físico recibe algún estímulo del exterior.
Todo transcurre en forma automática sin que la voluntad del ser pueda impedirlo, con el paso del tiempo estos procesos llegan a dominar la casi totalidad del tiempo que permanece despierta la persona, creando una falsa sensación de conciencia de sí mismo; de hecho, el ser humano ha desarrollado a estas alturas una conciencia de sí mismo que funciona únicamente en chispazos o fragmentos. La mayor parte del tiempo sus procesos mentales ocupan su cerebro y durante ese lapso él no tiene conciencia de sí mismo, vive perdido en el laberinto de pensamientos inútiles que desgastan su energía interior y lo convierten en algo parecido a una máquina, solamente toma conciencia de sí cuando se ve forzado a responder a alguna pregunta o bien a tomar una decisión, pero son tan escasos esos momentos, que el resto del tiempo permanece ausente.
Ahora bien, ¿qué ocurre cuando el ser toma conciencia de sí para decidir algo o responder a algún cuestionamiento?
Sus procesos mentales forman asociaciones con recuerdos igualmente adquiridos en su experiencia, la computadora mental comienza a trabajar evaluando posibilidades y analizando las posibles consecuencias de sus decisiones, todo esto en base a las experiencias acumuladas a lo largo de su vida, de esta manera el ser humano responde y vive perfectamente acorde con aquello que ha aprendido.
¿Dónde quedó la esencia del ser, dónde quedaron las inclinaciones naturales del ser?
Ciertamente sumergidas en la inconsciencia, ciertamente que la conciencia espiritual del hombre ha quedado completamente limitada y encerrada en otro vehículo de manifestación, sin embargo, todavía le es posible influenciar en algo la vida del ser, la conciencia espiritual del hombre hace llegar sus influencias a través de conductos energéticos que unen el cuerpo astral con el etérico y posteriormente con el físico, estas energías son las que en determinados momentos pueden hacerlo reaccionar ante ciertas actitudes negativas que esté tomando, representan la conciencia positiva del hombre, vistas desde el punto físico.
Debemos aclarar que estas energías que el ser espiritual manda a su conciencia humana son transformadas en el cerebro a sensaciones, a deseos, a sentimientos totalmente abstractos, que sin poder ser definidos claramente, sí influyen en el comportamiento del hombre haciéndolo más positivo, o bien de acuerdo a los principios espirituales.
Formación paulatina de la personalidad.
Estas energías provenientes de su conciencia espiritual aunadas a las experiencias que ha recibido en su vida física, conforman poco a poco a la personalidad, una personalidad que es fruto de estas dos fuerzas, de estas dos energías: la física y la espiritual y que permanece en continuo cambio, principalmente durante los primeros tres septenatos del hombre, es decir, hasta los veintiún años; pero dado que el hombre se mantiene ausente e inconsciente la mayor parte del tiempo, las respuestas que ofrece a los distintos estímulos provenientes de la vida, a las distintas experiencias por las que va pasando, son en gran medida automáticas, de esta manera resulta que su conciencia se encuentra totalmente fragmentada, cada experiencia que pasa, activa ciertos recuerdos en su cerebro que ocasionan una cierta y específica conducta.

En una siguiente experiencia, otra área de recuerdo será activada y su comportamiento será totalmente distinto y así cada vez que pasa por alguna experiencia, su comportamiento va de acuerdo a los recuerdos asociados a esa experiencia particular. De esto se deriva, que el hombre actúa como un ser fragmentado y ofrece una conducta enteramente ocasionada por las experiencias acumuladas en esas áreas específicas, carece de una personalidad integrada y de hecho gran parte de la maduración psicológica de un individuo, se refleja en el grado de integración que logre alcanzar a lo largo de su vida.
Más adelante, cuando el ser espiritual pueda lograr tener el dominio de su vehículo físico, la integración podrá darse de una manera completa, porque la luz proveniente de los vehículos superiores es capaz de predominar sobre aquellos estímulos que provienen de los recuerdos físicos.
Todo esto convierte a la psicología en una ciencia de difícil comprensión, pero aún así, nos ofrece la respuesta de la compleja personalidad humana.
4. FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD.
La conducta del hombre se va condicionando a medida que va archivando recuerdos.
Hemos explicado ya, cómo el hombre va desarrollando lentamente durante los primeros meses de su infancia, una conciencia material, las impresiones que recibe a través de los ojos, del oído, del tacto, del gusto y del olfato, se van acumulando en regiones específicas de su cerebro, constituyendo así su memoria.
Sus pensamientos empiezan a ser provocados a cada nuevo impulso que recibe del exterior, sus procesos mentales basados en asociaciones, se van enriqueciendo a medida que su cerebro va acumulando datos y más datos sobre lo que acontece en su vida.
El concepto del bien y del mal.
Poco a poco, se va introduciendo en la mente del niño, un concepto que va a empezar a revolucionar sus procesos mentales: el concepto del bien y del mal. Esto es rápidamente aprendido a través de la enseñanza familiar, lo que es bueno y lo que es malo, cualifica inmediatamente todo lo que ocurre afuera de él, el niño pasa entonces de un proceso de mera acumulación de datos, a un proceso de juicio acerca de lo que está ocurriendo afuera, el niño empieza entonces a juzgar.
Hasta antes de que esto sucediera, el niño simplemente vivía en el mundo sin preocuparse de si las cosas eran o no, buenas o correctas. A partir de haber ingresado en su memoria este nuevo concepto, las cosas empiezan a ser clasificadas en buenas o malas, en correctas o incorrectas.
Junto con esta capacidad de juicio se inicia un proceso de selección, un proceso de decisión que irá matizando su conducta a lo largo de la vida, las cosas serán juzgadas buenas o malas dependiendo de las lecciones recibidas en su familia, con sus amigos o bien de las aprendidas en los libros, revistas o televisión.
Quedarán fuera de su juicio, todas aquellas cosas con las cuales nunca haya tenido contacto, es decir, su mente carecerá de la posibilidad de juzgar algo de lo cual nunca ha visto u oído, esto resulta importante porque nos explica claramente, que aquello que el hombre juzga como bueno o como malo, se basa exclusivamente en las experiencias o aprendizajes recibidos a lo largo de su vida, en ningún momento podrá ser clasificado como bueno o como malo de una manera universal y absoluta nada de lo que ocurre en el mundo o fuera de él, las cosas serán buenas o malas en relación a la experiencia de una persona.

La personalidad es producto de las experiencias vividas.
Llegados a este punto, podemos empezar a entender cómo la personalidad se va formando en cada individuo, a través de una larga cadena de experiencias, de recuerdos, de hechos, que se van acumulando a lo largo de la vida, sus pensamientos serán el fruto de sus recuerdos, sus actitudes serán igualmente producto de lo que la vida misma le ha enseñado, juzgará a las personas en base a lo que ha asimilado de ellas y observará las cosas desde un marco de referencia que es únicamente válido para él mismo.
Es entonces evidente, que los juicios de una persona son tan relativos como la calidad de las experiencias que haya tenido en su vida y no como son para el resto de los seres humanos, cada individuo poseerá su propio marco de referencia y a través de él observará al mundo y lo juzgará.
La sociedad se ha encargado de difundir lo más ampliamente posible, una visión del mundo tal que: aquello que se considera bueno debe ser practicado o alcanzado y aquello que se considera malo debe ser evitado y perseguido, pero esto es un fruto de la sociedad, es un fruto de la misma necesidad del hombre, de poder establecer leyes bajo las cuales pueda regir la conducta de los seres humanos y garantizar la sobrevivencia de la especie.
La influencia de la esencia del hombre en la sociedad.
Más allá, sin embargo, de las apariencias y de estos procesos que podríamos llamar normales en los individuos, existe la esencia universal, la esencia de cada uno de los seres humanos que trabaja en forma callada y limitada desde una pequeña región de la conciencia del individuo, sus influencias son limitadas dado que los canales de comunicación entre la conciencia humana y la espiritual son bastante defectuosos, obstruidos o limitados; sin embargo, esa pequeña influencia ha sido lo bastante suficiente como para normar la moral de los hombres.
Las mentes iluminadas de todos los tiempos, en todas las ciudades y países, han marcado la pauta a seguir en la evolución de las sociedades, basta que alguien ilumine a un nuevo concepto para que el resto de la humanidad lo siga, siempre y cuando este concepto sea uno de los obtenidos de la conciencia espiritual, lo que es una verdad universal no puede ser objetada y mucho menos negada, es automáticamente aceptada, puesto que ilumina áreas que todos los individuos poseen en común; de esta manera, el ser humano va avanzando y la evolución de una sociedad se va dando.
Es interesante observar que la comúnmente llamada opinión pública, no es más que la opinión de unos cuantos observadores de la sociedad; en cada grupo de seres humanos existen algunos que se ocupan de hablar por el total, cuyas opiniones son respetadas y seguidas porque reflejan un sentir que de una manera u otra es el de todos; estos seres humanos son los portavoces del inconsciente colectivo, estudiándolos a ellos es posible obtener una imagen de la sociedad, es aquí donde el periodismo y los escritores, muchas veces prestan un servicio invaluable para aquellos estudiosos de la naturaleza humana; tras las páginas de un periódico, se encuentra el sentir de un pueblo.
En estos primeros capítulos me interesa comentar algunos aspectos generales, tanto de la formación de la personalidad en el hombre, como de las funciones que la sociedad tiene en relación a los individuos. ¿Cómo es que una sociedad puede ser vista y explicada como una colectividad de hombres, cuyas formas de pensar son aparentemente contradictorias? ¿Cómo es posible que un conjunto de intereses totalmente distintos puedan ser unidos en un ente más complejo llamado sociedad y permanecer de esta manera uniformemente clasificados, es algo de lo que nos ocuparemos posteriormente, todo esto como una base necesaria para lograr entender la necesidad de la paz interior en el ser humano y los procesos de búsqueda de esta paz.
5. INFLUENCIAS QUE RECIBE EL NIÑO.
Las experiencias emotivas son guardadas en el alma humana
Decíamos que los niños empiezan a recibir impresiones e impulsos desde el exterior gracias a sus cinco sentidos y que de esta forma su memoria va archivando experiencia tras experiencia, para ser utilizadas posteriormente en asociaciones que dan vida al proceso mental normal de todo ser humano, pero he aquí que existen otro tipo de impresiones que no son precisamente registradas por el cerebro, sino más bien por el alma del hombre, me refiero a aquellas como el amor, como el odio, los rencores, las angustias y demás cosas.

Los niños reciben todos estos estímulos dividiéndolos en argumentos intelectuales y emocionales, aun cuando el hombre no distingue entre ambos y las palabras están siempre cargadas o matizadas de emociones, en realidad en el proceso de acumulación de experiencias, el proceso de asimilación, se da en dos grandes fases:
Por una parte el lenguaje y las ideas que encierran los conceptos y la forma de razonamiento, están siendo acumulados por lo que podríamos llamar el aparato mental del hombre, sin embargo, las emociones que muchas veces no son expresadas en palabras sino en caricias, en miradas, en abrazos o en besos, esas son igualmente registradas en otra gran área del ser humano, en su alma.
Así, mientras el cerebro empieza a acumular datos, fechas, nombres y conceptos para después ser utilizados mediante el lenguaje, su alma empieza a asimilar igualmente el lenguaje del amor, el lenguaje de las caricias, el lenguaje de los actos que hablan directamente al alma; por esta razón y sólo por ésta, es que existen tantos conflictos entre los seres humanos.
la inseguridad del niño se disipa con el amor
Hay personas que aman intensamente, pero son incapaces de expresarlo porque desconocen el lenguaje del amor; hay otras que pueden hablar elocuentemente y sin embargo expresan sólo frialdad, porque igualmente, sus palabra están vacías de emociones.
Entender que a los niños se les debe educar en ambos aspectos, entender que el uno no implica el otro, entender que el amor no se le puede explicar si no se le siente, es algo que todos los hombres deben de aprender; el arte de las miradas, el lenguaje secreto del alma, los ojos como expresión del amor y del sentimiento interno del hombre, son muchas veces más poderosos que la palabra.
A los niños cuyo vocabulario es tan limitado, se les debe de hablar con el corazón, en el lenguaje del amor, en ese leguaje en el que se puede transmitir la seguridad a los niños, pues si existe algún sentimiento que impere en la mayor parte de los niños, es precisamente la inseguridad; son tantas las experiencia que desconocen, son tantas las cosas que deben aún de aprender, que la inseguridad los acecha a cada momento, ante personas extrañas, ante situaciones extrañas, en lugares desconocidos, en fin, son tantos los momentos en que el niño se encuentra en terrenos nuevos para él, que el sentimiento de inseguridad lo hace presa. ¿Cómo explicar a un niño en palabras que no debe tener miedo? Podrían gastar muchos minutos intentando explicar, y sin embargo, el niño entiende perfectamente cuando es atendido con el amor, un abrazo hace más que mil argumentos expresados pacientemente.

El origen de la inestabilidad emocional
Si el niño va creciendo y en su desarrollo psíquico estas áreas van madurando, un correcto uso del lenguaje acompañado de un conocimiento completo del lenguaje del amor, hace de una persona un triunfador en la vida, sin embargo, es difícil conjugar estos aspectos dado que muchas veces los padres han crecido con carencias en este sentido.
Desde el primer momento en que empieza a sentir la disciplina y a aprender las reglas del hogar, en esos primeros instantes, el infante debe aprender a reprimir algunas de las cosas que deseaba hacer y en esa represión que no puede ser entendida intelectualmente, estriban sus primeros conflictos.
Los padres se enojan haciéndole ver a su hijo que ciertas cosas están equivocadas, el niño entonces aprende a nivel emocional que ciertos actos no son correctos, no lo aprende en su área intelectual sino en la emocional, esto va dejando grabado en su alma una inconsistencia en los sentimientos que no alcanza a comprender, de pronto ve a sus padres contentos e instantes después enojados, siente el amor por unos momentos y después siente todo lo contrario.
Este proceso continuará a lo largo de toda su infancia el amor y la ausencia de amor, la simpatía y la anniño ha aprendido que en el mundo en el que vive, existe una eterna contradicción entre “te amo” y “te odio”tipatía, todas estas cosas se van grabando en su mente y en su alma, más tarde cuando el lenguaje le permita entender lo que sus padres le explican intelectualmente, dejará entonces de impresionarse por esos cambios emocionales que recibe de sus mayores, pero para estas alturas, el niño ha aprendido que en el mundo en el que vive, existe una eterna contradicción entre “te amo” y “te odio”.
Así pasará el tiempo y cuando él llegue a ser una persona mayor, buscará hacer exactamente lo mismo, manipulará sus emociones sin ningún control, tendrá armonía y tiempo después desarmonía cada vez que encuentre algo que le desagrade, aprenderá que sus emociones deben ser contrarias a las armónicas, aprenderá a sentir coraje tal como sus padres se lo enseñaron, el niño ha sido condicionado para generar emociones negativas cada vez que observe algo que le disguste, ésta es la raíz de la inestabilidad emocional de todos los seres humanos: el vicio que todos los padres tienen por enseñar a sus hijos a través de emociones, en lugar de hacerlo siempre a través del amor.
La forma correcta sería: forzar al niño a no hacer ciertas cosas, pero sin dejar en todo momento de brindarle una sonrisa, de llamarle la atención pacientemente y sin perder ese sentimiento de amor que es tan importante para lograr crear en los hijos una predisposición a la armonía, a lo largo de su vida.
6. REVOLUCIÓN EDUCATIVA
¿Por qué el hombre no puede alcanzar la paz en el mundo?, ¿por qué tiene que aprender a través del dolor, del sufrimiento, las reglas universales para la convivencia armónica?, ¿por qué germinan en su interior esos anhelos de conquista, de falsa justicia y de aspiraciones egoístas que lo lanza en las campañas bélicas persiguiendo algo que sólo es correcto en sus mentes e ignorando brutalmente los derechos de los demás?
¿Acaso tienen la culpa los miles de niños que mueren en las guerras por la inconsciencia de los adultos?, ¿ quién será el culpable de la muerte de ancianos, mujeres, niños, padres de familia, quién será el culpable de esos crímenes?
¿Será el soldado que arrojó las bombas o disparó las balas?, ¿serán los gobernantes que giraron las órdenes para que eso se diera?, ¿será la misma sociedad la que alimenta esos odios, esos antagonismos?, ¿quién será el culpable?, ¿dónde está la raíz del problema?, ¿por qué el hombre no invierte sus esfuerzos en atender a las raíces profundas de estas crisis, en lugar de tratar de solucionar los efectos de toda esta incongruencia?
Si el hombre, en verdad, quisiera caminar hacia la paz mundial, debería dedicar todos sus esfuerzos a crear una generación de niños sanos de mente y sanos de cuerpo, porque de cierto les digo, las guerras que hoy están viviendo fueron gestadas hace 30, 40 ó 50 años en las cunas de los niños que hoy convertidos en dirigentes y soldados, protagonizan la guerra. Y los niños de hoy asomados a la televisión no aciertan a distinguir entre lo que es la realidad de la guerra y la ficción de los programas creados para su propia diversión.

La falta de amor y seguridad en la infancia genera violencia en los adulto
La violencia se respira a cada momento desde las lecturas infantiles, hasta en los periódicos cotidianos, en los libros de texto, en las conversaciones de las gentes y el niño aprende que la violencia es el pan de cada día, aprende a defenderse con violencia y en lugar de aprender el arte de vivir debe entrenarse en la lucha por la supervivencia, ¿cuáles son los factores que transforman a un dulce y apacible niño en un adulto bélico y contradictorio?, todas esas transformaciones deben ser entendidas como un proceso de germinación de las semillas implantadas en su infancia.
Por eso es tan necesaria la revolución educativa, por eso es tan importante que las infancias de los niños sean vividas en un ambiente de seguridad y amor no importa si éstos son dados por sus padres o por cualquier otra persona, seguridad y amor son los dos factores más importantes en la formación del niño.
Recordemos que los conceptos del bien y del mal introducidos en estas primeras fases de la infancia matizan todas las experiencias que el niño recibe en su proceso de maduración, recordemos igualmente, que el niño asimila sus experiencias en dos grandes áreas, la primera y más importante en el área emotiva, dado que su funcionamiento es más sencillo y se expresa en un lenguaje universal, la otra es el área intelectual que debe desarrollarse a medida que el niño crece y que llegará a ser muy importante en una etapa posterior de su vida.
La expresión del amor desarrolla el área emocional.
En el lenguaje del amor, el niño aprende a expresarlo a través de caricias, de palabras, a través de sonrisas y de miradas, pero lo aprende por imitación. El niño entenderá cómo expresar su amor en función de lo mismo que está recibiendo. Si desean que sus hijos puedan expresar libremente su amor, muéstrenle con afecto, con abrazos, con besos y caricias que ustedes los aman, él guardará eso en su memoria, y a lo largo de su vida sabrá utilizarlos en forma adecuada, si quieren educar a sus hijos como rocas frías e inexpresivas, nunca le demuestren su amor con caricias y simplemente háblenle y llénenlo de palabras y de conceptos, el niño desarrollará rápidamente su área intelectual, mientras que su área afectiva quedará lamentablemente truncada.
Algunos de ustedes que leen estas líneas, fueron igualmente educados con la dureza de la roca, muchas veces las emociones que son intensamente sentidas en el corazón, jamás llegan a expresarse, dada la imposibilidad de poder manejar el arte del lenguaje amoroso, más una vez que se ha hecho consciente esta carencia, es el momento de corregirla, es el momento de tomar las riendas de su vida, para poder seguir adelante en una forma totalmente nueva y mas armónica de vivir.
Inconsistencia emocional.
Decíamos que la inconsistencia de las emociones que el niño recibe de sus padres, provocan igualmente en él una inconsistencia emocional que se manifestará repetidas veces a lo largo de su vida, será muchas veces la causa de no poder controlar sus emociones, igualmente podrá ser la raíz de su impulsividad que probablemente le ocasione problemas cuando sea adulto.
Forma de hablar a un niño.
Pues bien, a los niños hay que hablarles tomándoles las manos entre las suyas, a los niños hay que hablarles mirándoles a los ojos y expresando con el corazón lo que se está diciendo en palabras; a los niños hay que hablarles en diferentes lenguajes, en diferentes formas para que el mensaje sea completamente percibido por su pequeño ser.
De aquí, la importancia de que los padres se preparen adecuadamente para lograr una verdadera paternidad responsable, ¿qué pasa con ese niño cuando va afrontando problemas propios de su adolescencia?, poco a poco se va sumergiendo en las reglas de la sociedad, su convivencia con amistades y compañeros de escuela le va abriendo los ojos a ese mundo ya establecido al cual él quiere ingresar, las continuas llamadas de atención de parte de sus mayores van normando poco a poco su carácter y estableciendo una clara definición entre lo correcto y lo incorrecto.

Su comportamiento, es una eterna búsqueda de qué es lo que puede hacer y qué es lo que no se debe hacer, pero en esta lucha su conciencia interior permanece la mayor parte del tiempo callada, inhibida, puesto que los intereses y las energías de un joven en evolución son muchas veces más fuertes que la influencia que pudiera tener su conciencia espiritual sobre su conducta, hay sin embargo ciertos factores que modelan la conducta del joven y que nacen de su conciencia interna, el anhelo de libertad, el impulso de seguir creciendo y aprendiendo, el entusiasmo por vivir la vida con todo lo que ella ofrece, son cualidades innatas y que provienen de su semilla espiritual.
7. EL APRENDIZAJE DE LOS NIÑOS.
¿Cómo el aprendizaje puede ir cambiando las raíces de un hombre? ¿De qué naturaleza debe ser este aprendizaje para poder enderezar la vida de un individuo?
En la tierna mente infantil, las semillas que son implantadas, efectúan un proceso de maduración que va desarrollándose a lo largo de la vida y cuyos frutos vienen a ser las distintas facetas que la personalidad manifiesta en un hombre adulto, de aquí la importancia de que la educación infantil sea adecuadamente atendida por los padres.
El niño aprende “verdades”.
Me gustaría explicar cómo es que este proceso se va dando y cuál debería ser el tipo de enseñanza que se impartiera a los niños, durante estos primeros años de su vida. En primer término entendamos que los procesos mentales a través de los cuales el hombre va creando su propia realidad interior, o bien, su propia visión del mundo, se da en función de las verdades que va aceptando a medida que aprende a vivir.
Esas primeras verdades, esos primeros conceptos recibidos muy probablemente de boca de sus padres son el fundamento sobre los cuales irá acumulándose el resto. Hemos visto que la mente actúa y responde a los impulsos externos a través de asociaciones mentales, en donde confronta los impulsos que recibe con los conceptos ya acumulados previamente.
Estas nuevas experiencias son incorporadas al bagaje mental, de manera similar al proceso que siguen las cortezas de los árboles con el paso de los años, capas y más capas van sumándose a las ya existentes; así pues, una verdad aprendida en los primeros años de la infancia, crecerá a medida que el ser va acumulando experiencias y las va asociando a las ya recibidas.
Cuando alguna de sus verdades no puede ser sostenida dado que las experiencias que ha recibido de la vida contradicen a lo ya aceptado, podríamos pensar que es un proceso similar al de un árbol que habiendo crecido torcido cae vencido por el peso de sus propias ramas.
Así pues, verdades que caen y verdades que sobreviven van formando la experiencia y la personalidad de un individuo conforme avanza por la vida.
De la misma manera como la caída de una rama duele al árbol y afecta su desenvolvimiento, de la misma forma, las desilusiones y las discrepancias que una persona va recibiendo con las experiencias de la vida, van causando transformaciones interiores.
Un niño al que nunca se le ha dado amor, no sabrá cómo responder a este impulso, cuando la vida le presente más adelante un estímulo de esta naturaleza; por otra parte, un niño que haya recibido únicamente amor no sabrá cómo responder ante una agresión cuando ésta tenga lugar.
Así pues, poco a poco, adquiriendo experiencias de un tipo o del otro, los seres humanos van conformando su particular visión del mundo, su particular interpretación de los hechos y su particular conducta en medio de la sociedad.
La educación familiar y la incongruencia de la mentira.
Se debe tener en cuenta la trascendental importancia que la educación familiar tiene a lo largo de la vida de una persona, los consejos, las actitudes, los frenos que impongan a un niño en desarrollo serán básicos para hacerle una vida más sencilla, o bien, complicarla demasiado.
¿Cómo debiera ser la educación de los niños, para evitar efectos dolorosos ante experiencias nunca antes enfrentadas?
Los padres deben entender que su hijo está pasando por un proceso de asimilación acelerada, dada la escasez de experiencias que tiene, dada la carencia de conceptos, la impreparación de su mente para entender las cosas que le explican, los padres harían mucho bien, si con el ejemplo, manifiestan los consejos que les dan a sus hijos, la congruencia entre lo que se dice y se hace es fundamental para evitar confusiones en las tiernas mentes de los niños.
La mentira.
Si existe un momento de confusión en un infante, es cuando comprende la naturaleza de la mentira recibida, generalmente, de los padres; para un niño, cualquier cosa que se le diga, la creerá profundamente, en virtud de que quien se lo dice es alguien digno de confianza, más cuando descubre que ha sido una mentira, la imagen que él tenía del mundo, la imagen que tenía de esa persona, la idea que él había formado acerca de la realidad exterior, se ve estremecida y profundamente cuestionada, le crea una inseguridad total, dado que no únicamente cuestiona a la persona, sino todo lo que ha aprendido, entra en un momento de confusión, en donde las reglas que él pensaba haber asimilado son ahora totalmente desconocidas o bien indignas de confianza.
Hablar con mentiras a los niños es prolongar la etapa de adaptación al mundo de los adultos, es mantenerlo en un estado de inseguridad tal, que muy probablemente, afectará su adolescencia o madurez.

La ayuda de los adultos.
Por otra parte, el auxilio que el niño recibe de parte de sus mayores es igualmente importante, porque eso sentará las bases para que en su edad adulta él pueda trabajar cooperativamente con otros seres humanos, ayudar a un niño a resolver sus problemas es sembrar la semilla de un trabajo colectivo, es sembrarle la semilla de la convivencia armónica, es enseñarlo a vivir en sociedad; dejar que el niño arregle sus propios problemas, es equivalente a crear a un individuo aislado, incapaz de cooperar con alguien; si bien es cierto que se desarrolla la capacidad de lucha y de autosuperación, también lo es, que muchas veces esta actitud la tendrá aún a costa del bienestar ajeno. Por esta razón mantener un equilibrio entre la ayuda que se le proporciona y la guía que se le da para que él mismo resuelva sus problemas, es algo que debe ser cuidadosamente atendido por los padres.
El niño debe aprender a luchar para conseguir lo que busca, pero debe igualmente aprender a convivir aceptando la ayuda de los demás y dándola cuando la soliciten. Algo que debiera ser desechado de la mente de todos los niños es el temor a sus padres, un niño jamas debería sentir temor por sus padres, aún cuando sienta que ha cometido una falta, el temor se gesta cuando los padres castigan a los menores liberando en ellos su coraje o su impotencia por no haber evitado la falta, el niño, entonces, entiende el mensaje de odio, en lugar de un mensaje de corrección y de persuasión para evitar futuras faltas.
Los castigos.
Los castigos debieran ser proporcionados de una manera tal, que el niño nunca perciba odio de parte de sus mayores. El temor a ser castigado, es una de las semillas más perniciosas que pueda ser sembrada en la mente de los hombres, la razón de esto estriba en que esa semilla germinará en la mentira, el individuo mentirá para evitar el castigo y no tanto porque el castigo sea doloroso, sino porque le inspira temor; el odio de los demás hacia él, es algo a lo que le teme.

Observemos entonces la infinidad de circunstancias en la vida de una persona nor­mal, en la que se ve forzada a decir mentiras para tapar pequeñas faltas y evitar un castigo que aún cuando es de naturaleza muy distinta al que él recibiera en su infancia, sigue mar­cando la pauta de su conducta por el temor al rechazo.
Entendamos, entonces, los procesos de germinación y de frutos que dan las enseñanzas que los padres proporcionaron a sus hijos en esos primeros días de la infan­cia. ¿De qué es capaz una persona, con tal de evitar descubrir una falta?, es capaz de la violencia, es capaz de la mentira, es capaz de una serie de cosas que inevitablemente ll­evan hacia un conflicto primero interior, y después exterior con las personas que lo rodean.
Esta es una de las primeras raíces de la guerra: el maltrato y el castigo infantil, como factores que engendran temor y que posteriormente se traducen en agresividad en la edad adulta.
8. LA INSEGURIDAD.
Dado que ya hablamos acerca de la inseguridad producida por las mentiras recibidas en la infancia, hoy quisiera ahondar un poco en este tema que tan profundamente afecta a las personalidades humanas.
Es la inseguridad la raíz del porqué son necesarios los ejércitos. Es la inseguridad la raíz de muchas actitudes agresivas en los seres humanos. Es la inseguridad también la madre de muchas equivocaciones que lamentablemente desembocan en acciones ofensivas y violadoras de los derechos humanos.
Efectos de la inseguridad.
Tomen ustedes una sociedad sana en donde no exista delincuencia, en donde todos se vean como amigos o hermanos, en donde todos luchen por fines comunes, en donde cada quien sirva a los demás, en donde todo el mundo se preocupe por el bienestar de sus semejantes y coloquen dentro de ella a un individuo inseguro, inmediatamente observarían el efecto, los seres humanos que lo rodearan polarizarían su conducta para tratar de llenar las inseguridades de esa persona enferma, inmediatamente verían anormalidades en la conducta de las personas que anteriormente eran perfectamente sanas. Una persona insegura crea inevitablemente a su alrededor una atmósfera inestable y su comportamiento afecta a los seres que la rodean.
Coloquen ahora dentro de una sociedad poblada por seres inseguros a un hombre sano, su comportamiento estará casi cien por ciento condicionado a tratar de sobrellevar la relación con sus conciudadanos inseguros.
Medios para garantizar la seguridad.
En la búsqueda de esa seguridad tan vital para cada ser humano, se crean organizaciones policíacas, se crean cuerpos de defensa civil, se establecen normas y reglamentos que moderen la conducta humana.
Proliferan las religiones como centros de enseñanza moral y sin embargo, todas estas organizaciones son insuficientes para llevar la armonía y la tranquilidad al ser humano, que sabe que aún cuando exista toda una serie de personas encargadas de vigilar y de normar la conducta humana, las relaciones entre los seres humanos están muchas veces regidas por la ley del más fuerte.
Es en busca de la seguridad que se crean los ejércitos. Es también en busca de la seguridad que unos países invaden a otros para evitar que en un futuro su bienestar se vea afectado. Es en busca de la seguridad que algunos gobiernos son derrocados y otros se levantan para después volver a caer. Todo esto en busca de la seguridad.
Y dentro de esta maraña de actividades, fruto de carencias psicológicas, ¿dónde quedan los derechos humanos, dónde queda el libre albedrío humano?, ¿qué papel juegan los derechos internacionales que protegen a los países y a los individuos de agresiones físicas, morales o psicológicas?
Las leyes y la seguridad.
Entendamos que las leyes son promulgadas como resultado de una necesidad. Las leyes por un lado y los ejércitos por el otro; ambos, son el resultado de necesidades psicológicas del hombre.
El mundo pretende dar a las leyes que rigen el orden internacional, un valor que sobrepasa al que por convención los hombres le han dado; organismos creados para normar la conducta de las sociedades internacionales, no pueden mantener una vida independiente de los mismos países que las han creado, por esta misma razón, siguen siendo los países más fuertes quienes rigen esos foros internacionales; por esta misma razón, esos foros internacionales se convierten, en muchas ocasiones, en instrumentos de intereses de países particulares. Y esto que se ve a una escala macrosocial, se puede observar igualmente en los pequeños tribunales de justicia en donde se resuelven problemas que incumben a ciudadanos comunes, los más fuertes son quienes utilizan estos mismos tribunales como instrumentos para su beneficio personal, todo esto en busca de una seguridad, todo esto en busca de lo que ellos consideran justo a sus intereses personales.
El origen de la inseguridad.
Pero ¿cómo empezó todo esto, en qué momento de la vida de esos individuos se gestó esa necesidad de seguridad, que es capaz de violar los derechos humanos de los seres con quienes convive?
De cierto les digo que esa carencia se produjo años atrás en su infancia, cuando probablemente buscando algo de amor que le diera seguridad recibió únicamente palabras, recibió únicamente argumentos muchas veces evasivos, y se vio forzado en esos momentos a satisfacer sus necesidades de amor, substituyéndolas por otros factores; probablemente, haciéndose de juguetes que no le eran propios, haciéndose de atenciones que no merecía, probablemente se vio forzado a guardar esa inseguridad y traducirla en llanto de impotencia, haciendo germinar en sí mismo una idea de que en este mundo todo era competencia, en donde él tenía que luchar para ser más agradable que su hermano ante los ojos de sus padres, probablemente para hacerse merecedor de una caricia tal como él veía que sus padres la prodigaban a su hermana o hermano; probablemente esa sed que no fue satisfecha a su debido tiempo, hoy condiciona su conducta, buscando por todos los medios sentirse respetado, sentirse que va a la cabeza de una carrera contra los demás y que no existe sino únicamente en su mente, como parte de una necesidad de ser respetado y admirado, y llenando un hueco dejado muchos años atrás.
Pensemos un poco y tratemos de ver cuántos seres humanos han pasado por este tipo de infancia, cuántas de las personas que hoy nos rodean sufrieron durante esos primeros años de su vida de lagunas o huecos en sus relaciones afectivas, cuántos de los que hoy conocemos viven su vida como si estuvieran jugando carreras, como si estuvieran anhelando tener el poder o la riqueza para sentirse, hasta cierto punto, admirados o superiores a los demás.
Y ¿qué hacen los otros?, aquellos individuos que fueron capaces de crecer en forma sana porque tuvieron la bendición de un hogar estable y de padres que supieron darles lo que necesitaban, ¿cuál es la conducta de esos seres humanos psicológicamente completos ante la presencia de individuos con actitudes agresivas, egoístas o antisociales?
Estado de alerta.
Un individuo debe responder, en cierta forma, polarizado por las actitudes de estos seres enfermos, así, lo que antes podía haber sido una sonrisa, ahora puede convertirse en un acto de defensa personal; lo que pudo haber sido una relación estable, ahora se convierte en una relación de alerta, esperando en cualquier momento una agresión o una actitud que viole los derechos de la persona sana.
Así, a medida que una ciudad se va poblando cada vez más de personas que luchan por sobrevivir en un medio en donde muchas cosas escasean, el estado de alerta, el estado de tensión en espera de cualquier agresión, se convierte en el pan diario de todos sus habitantes; el estrés muchas veces se debe a la conducta de alerta en que viven normalmente los seres humanos, una condición psicológica que requiere una gran cantidad de energía y que por lo mismo se traduce en malestares físicos y desarmonías energéticas.
Una sociedad así, bajo un continuo estrés, es un foco de infección en donde los individuos que no son capaces de soportar semejantes tensiones, explotan y toman una conducta que se podría considerar como una protesta a los convencionalismos sociales; esa protesta generalmente se canaliza a través de la agresión, a través del robo o del crimen, o bien como una fuga hacia una realidad distinta, utilizando para ello las drogas o el alcohol.

Importancia de la educación.
Lo fundamental de toda esta descripción, reside en entender la importancia que tiene la educación de nuestros niños, la educación que debe ser soportada por un gran mensaje de amor, que debe salir de las mismas familias en primer lugar, y después, de las escuelas o centros de formación infantil.
La inseguridad es por lo tanto una de las grandes raíces que rompen la paz en las sociedades humanas.
9. EL INDIVIDUO Y LA SOCIEDAD.
Continuemos tratando de sumergirnos en las misteriosas leyes que rigen el comportamiento del hombre. Si bien es cierto que un grupo de individuos hacen una población, también es cierto que un conjunto de inquietudes, manifestadas por diferentes seres humanos dentro de la población, se traducen en una serie de acciones antisociales, y por lo mismo, elevan la neurosis colectiva que agobia a la sociedad.
Las necesidades del hombre.
Tengamos presente que los individuos mantienen una serie de necesidades que requieren ser satisfechas, a fin de que logren alcanzar un estado de satisfacción completa. Estas necesidades se derivan de los diferentes cuerpos que un individuo posee, así pues, el cuerpo físico requiere satisfacer necesidades fisiológicas, el cuerpo emocional requiere, asimismo, satisfacer sus necesidades afectivas y por último el cuerpo mental requiere, igualmente, satisfacer sus necesidades espirituales.
Esto nos lleva a clasificar, de una manera simplificada, las necesidades del hombre en tres grandes áreas: fisiológicas, emocionales y espirituales.

Las carencias que un determinado individuo posee en cualquiera de estas tres áreas se traducirán en un malestar que afectará su conducta en un mayor o menor grado.
Dado que el hombre es un ser que se mueve principalmente en las esferas fisiológicas y emotivas, las carencias en estas dos áreas repercutirán de una manera notable en su comportamiento social, y son generalmente, las que lo mantienen, la mayor parte del tiempo, condicionado y en una continua búsqueda para lograr una completa satisfacción a través de su vida.
Sin embargo, aquellos individuos que han logrado en un cierto grado satisfacer estas dos áreas, tenderán a complementarlas buscando una formación espiritual; de esta manera, los individuos entregados a una educación moral o espiritual son, generalmente, aquellos que en cierta medida han alcanzado la satisfacción de las dos primeras áreas; por otra parte, hay múltiples ejemplos que indican que la solución a los problemas de las áreas fisiológicas y afectivas, muchas veces es encontrada a través de una formación espiritual.
Las razones de esta afirmación son relativamente simples, dado que los problemas de tipo emocional generalmente provocan conductas antisociales, que aíslan al individuo y lo sumergen en depresiones, que muchas veces los incapacitan para ganarse el sustento, complicando de esta forma un problema que era emocional, con otro de naturaleza fisiológica; sin embargo, el estudio de una religión o una enseñanza espiritual produce cambios en la forma de ver la vida y conduce a un estado de paz interior que permite restablecer la normalidad en las tres áreas.
Podemos decir entonces, que siendo la esfera espiritual el área más importante para atender en la vida de los individuos, queda normalmente relegada al último término, dadas las imperiosas necesidades que muchas veces deben ser satisfechas antes de que el individuo tome conciencia de que igualmente posee necesidades espirituales.
El impacto en la sociedad.
Entender que a una sociedad no se le puede hablar del espíritu cuando sus cuerpos sufren hambre, entender que una persona requiere igualmente sentir el calor del amor de parte de sus semejantes para poder restablecer un equilibrio interno, entender que los individuos deben ser reeducados para liberarlos de sus carencias, tanto fisiológicas como emocionales o espirituales, es parte de la función y de los objetivos perseguidos a través de estas lecciones.
¿Qué pasa cuando en una sociedad una gran parte de sus integrantes sufren carencias en estas áreas?, ¿qué pasa cuando dentro de un pueblo se respira el aire de la opresión, de la esclavitud, de las carencias fisiológicas o emocionales?, ¿qué pasa cuando un pueblo sufre en forma callada y ese sufrimiento lo transmite a sus hijos, y éstos a su vez van madurando manteniendo en su ser interior una semilla de protesta contra la misma sociedad, contra las mismas leyes que los obligan de una manera, directa o indirecta, a sufrir este tipo de esclavitud?
En forma paralela al desarrollo de sus cuerpos, esos niños crecen con un anhelo de libertad, porque de la misma manera como el árbol torcido impulsa a sus retoños para el lado contrario, a fin de encontrar un punto de equilibrio; de la misma manera, la sociedad impulsa genéticamente a sus hijos hacia una revolución. Pero ¿cómo, entonces, esos mismos hijos que crecieron justamente en dirección opuesta a la opresión, cómo podemos esperar que ellos una vez logrado el poder, puedan mantener el equilibrio en sus respectivos pueblos?, ¿cómo entender que los hijos de la opresión no pueden ser promotores de justicia, porque sus mismas tendencias los llevan hacia el extremo opuesto de aquello que combatieron?, ¿cómo explicarle a un pueblo que nunca ha visto la luz de sol, que el día que éste salga no deben verlo de frente pues quemarían sus ojos?

De cierto les digo que las sociedades sufren de un vaivén motivado por las injusticias y los desequilibrios que le son propios, por el manejo inadecuado de las fuerzas que rigen al universo, mas de la misma manera como el péndulo tarde o temprano cesa de oscilar para mantenerse en equilibrio, de la misma forma, este vaivén de las sociedades logra alcanzar un punto óptimo de equilibrio, y a partir de ahí, una nueva fase en su evolución se empieza a dar.
Esta ha sido y será la historia de la humanidad durante muchos años. La evolución misma del hombre descubre nuevos panoramas que vuelven a poner en oscilación al péndulo y lo van gradualmente moviendo hacia nuevos horizontes de armonía social.
Dejaré aquí mis palabras para pedirles que mediten profundamente en todo esto que hoy les digo. Estamos entendiendo las fuerzas que rigen el comportamiento humano en las sociedades, estamos tratando de explicar la psicología del individuo y cómo ésta se traduce en un comportamiento de masas.
10. RELACIONES HUMANAS.
Hoy quisiera comentar con ustedes algunos aspectos de la personalidad del hombre que le impiden percibir la realidad del mundo que le rodea.
Hemos hablado otras veces de que los niños crecen acumulando en su mente infantil no únicamente hechos y experiencias cotidianas, sino igualmente sentimientos, pensamientos y una serie de vivencias que en su conjunto van moldeando la futura personalidad.
Dijimos igualmente que de esa alimentación psicológica que todo ser humano va recibiendo del medio en que se desenvuelve, igualmente posee necesidades de tipo afectivo y espiritual.
Buscando amor.
¿Saben ustedes que un ser con necesidades afectivas anda por el mundo en busca de una satisfacción? ¿Saben ustedes que aquellas personas que permanecen incompletas, o mejor habríamos de decir, insatisfechas en sus necesidades afectivas, andan por el mundo en busca de migajas de amor?, esa necesidad altera su percepción de la realidad y los pone en la misma situación en la que se encuentra un sediento viajero en medio del desierto y que se ve confundido por espejismos, su necesidad de agua le hace ver oasis en donde no los hay.
Así pues, la persona necesitada de amor pretende ver el amor en donde no existe y su propia interpretación de los hechos, su propia interpretación de la vida que está llevando, tergiversa lamentablemente muchas de las cosas que suceden a su alrededor; todo esto influye permanentemente en la vida de esa persona, hasta que encuentre la manera de satisfacer esa necesidad interna.

Estas anomalías producen estados patológicos en la conducta del individuo que son fácilmente detectables por los psicólogos actuales, e incluso por personas sin entrenamiento psicológico. Pero vayamos un poco más allá. La necesidad de sentir amor la buscan llenar con el amor que puede ofrecerles otra persona y lo que están creando es únicamente una dependencia, una dependencia que definitivamente no producirá una relación positiva con otra persona.
Esto conduce muchas veces a tragedias emocionales e incluso a suicidios o asesinatos. Dado que este síntoma es tan frecuente en la sociedad actual y representa la raíz de una gran porción de los problemas entre parejas, es muy importante darle un tratamiento aparte.
Es muy importante entender la necesidad de una reeducación total, completa, de la persona, es necesario enseñarles que donde hay que buscar la satisfacción de esa falta de amor, es en su propio ser interior y no afuera, es importante señalar que cuando un hueco afectivo intenta ser llenado con un agente externo, sea una persona, una mascota o un bien material, se establece inmediatamente una dependencia y la dependencia en ningún momento es amor.
Tres tipos de dependencia.
Las dependencias pueden transformarse y constituirse en una sociedad de parásitos, en una sociedad simbiótica, o en una sociedad de comensalismo; ninguna de estas tres produce resultados óptimos dentro de las relaciones humanas.
En una relación parásita, una persona extrae de otra todo lo que le puede ser útil y frecuentemente deja a la otra en una situación enferma, lamentable, o bien, simple y sencillamente la destruye completamente.
En una relación simbiótica, dos personas se sirven mutuamente y ambas resultan beneficiadas, pero no en la parte espiritual, simplemente en la parte afectiva, ambas llenan sus inseguridades manteniendo una relación de necesidad, en ningún momento se están dando el uno al otro de una manera total, para el goce pleno de las facultades espirituales.
Finalmente, en una relación de comensales, uno le sirve al otro y mientras uno llena sus necesidades de ser atendido, el otro llena su necesidad de atender, aunque ambos resultan beneficiados, en ningún momento representa una relación equilibrada, puesto que el flujo de las acciones va siempre en un mismo sentido. La clasificación de las relaciones humanas en estos tres tipos, representa un estudio profundo en el que ahondaremos en sesiones posteriores; por ahora simplemente traten de analizar cuáles serían las características que presentarían cada una de las tres relaciones.

11. DIFICULTADES EN LAS RELACIONES HUMANAS.
La relación parásita.
Permítanme continuar con nuestra exposición acerca de las características que describen a una relación entre una pareja de seres humanos.
El primer contacto es a nivel energético.
Es interesante observar que cuando un ser humano interactúa con otro, el primer contacto se establece a nivel energético, es decir, las auras se entremezclan provocando de antemano una predisposición en el ánimo de la persona respecto a la otra, sus energías entrarán en contacto y hasta cierto punto influirán en la imagen que cada uno capte de la otra.
En los individuos sensibles esta primera impresión constituye una de las más importantes y muchas veces predetermina el tipo de relación que podrá establecer con la otra persona; sin embargo, este tipo de individuos es escaso y en términos generales podríamos decir, que la primera impresión que una persona obtiene de su trato con otra, es lo que determinará el tipo de relación que establecerá en un futuro.

La primera reacción psicológica. Máscaras.
Por otra parte, durante los primeros momentos en que las personas establecen su contacto inicial, cada una de ellas actúa, psicológicamente hablando, desde la retaguardia, es decir, lo que muestra será siempre una máscara formada principalmente por todas las experiencias que ha acumulado a lo largo de su vida, influenciada directamente por la imagen que una persona desea siempre proyectar hacia los demás y a la vez estará condicionada a la naturaleza misma de la persona, a sus inclinaciones, a sus preferencias, o a sus temores.
Esta barrera inicial es la que impide que dos personas puedan establecer una verdadera comunicación desde el inicio de sus relaciones. Observen por ejemplo las actitudes que cada uno de ustedes toma cuando habla por teléfono, este tipo de relación no está influenciada por el aspecto físico que en ese momento guarde; sin embargo, cuando tal comunicación se establece personalmente, el aspecto físico toma una especial importancia, el arreglo personal, la forma de colocar el cuerpo, las gesticulaciones de la cara son ahora importantes y constituirán una parte esencial de la comunicación.

Si observamos cuidadosamente todas las relaciones que establecemos con las demás personas, están directamente relacionadas con la imagen que se desea proyectar. Ahora bien, no siempre esa imagen es adecuadamente proyectada y se cumplen los objetivos que la persona busca; muy frecuentemente, la imagen que una persona tiene de sí misma no corresponde a la que está proyectando y entonces aparecen los conflictos internos, tal persona recibirá del universo una respuesta distinta a la esperada y esto es debido a que la imagen que proyecta corresponde a una realidad diferente a la que ella imagina que está viviendo.
Estos conflictos pueden traducirse en una serie de reacciones que van desde una depresión hasta una agresividad; sin embargo, es interesante observar que en este juego de disfraces en el que las personas se mueven al establecer sus relaciones, es muy importante poder leer los signos que están detrás de las máscaras.

La importancia de percibir lo que hay detrás de las máscaras.
Hablando en términos más claros, es importante percibir lo que la persona busca detrás de aquello que en forma aparente está proyectando, hemos de aprender que detrás del significado concreto de las palabras, detrás de la idea literal de cada una de las frases que se pronuncian, está un mundo de anhelos, un mundo de deseos, un mundo de frustraciones o temores, un mundo interior que muchas veces no puede ser expresado adecuadamente; por esta razón, la relación entre dos personas suele ser dinámica, suele cambiar frecuentemente y, a la vez, va madurando en la medida que ambas van compenetrándose y conociéndose cada vez más.
La barrera inicial que se establece entre dos personas que recién se conocen, se va haciendo cada vez más frágil a medida que la relación va madurando; sin embargo, al ir cayendo las barreras empiezan a tomar cuerpo otro tipo de situaciones que son las que definirán el tipo de relación que se establecerá, ya sea parásita, simbiótica o comensal.

Relación parásita.
¿Qué ocurre por ejemplo en el caso de una relación de tipo parásito? Una de las personas buscará por cualquier medio obtener algo que le hace falta de la otra persona. En primera instancia, los impulsos iniciales del parásito son satisfacer una necesidad interna, una necesidad de tipo psicológico. Muchas veces esta necesidad nace de la inseguridad de sí mismo, otras muchas, nace de un pasado doloroso en donde la persona ha desarrollado una necesidad de poder, una necesidad de manipular, una necesidad de sentirse importante; en estos casos tales personas requieren, para llenar esa necesidad, sentir el dominio sobre otras, o bien sentirse amadas, o bien sentir que son comprendidas, forzando a las otras personas a compartir sus opiniones, puntos de vista e incluso modos de vivir.

La víctima de la relación parásita.
Sin embargo, para que una relación de este tipo se establezca, se requiere que la víctima tenga igualmente características particulares, una persona sana difícilmente sucumbirá ante un parásito, la relación antes de llegar a ese punto será rota y el parásito tendrá que buscar otra víctima.
Las características que poseerá la víctima serán las siguientes: En primer término carecerá de un amor propio adecuado, frecuentemente tendrá una alta subestimación de sí mismo, es probable que tenga tendencias a la depresión, o bien estará pasando por una etapa en su vida en que la confusión reinará totalmente.
Todos los casos en que la persona se encuentra con carencias y busca establecer un derrotero en su vida, una línea de acción, un porqué de vivir, en esos casos, tal persona estará expuesta fácilmente a un parásito.
Otros tipos de relación parásito-víctima.
Un excesivo amor inconsciente también hará fácil presa a las personas de algún parásito; tal relación entonces se establece entre dos personas con carencias bien definidas y que requieren, para satisfacerlas, establecer una relación en la que una de ellas resulta beneficiada, satisface su primera necesidad; pero la otra, cae engañada creyendo inicialmente que podrá satisfacer una necesidad interior y dándose cuenta después de que en realidad ha caído en una especie de esclavitud, de la cual difícilmente podrá escapar, a menos que en un acto de conciencia adquiera la suficiente fuerza como para romper la relación.
Otras veces se establecen vínculos de responsabilidad social, o bien consanguíneos, en los que la relación madura hasta llegar a un punto de parásito y víctima; en estos casos, romper la relación equivale a transformar totalmente la vida de la persona y es por lo mismo un obstáculo con mayores dificultades a vencer. Vuelvo a decir que ambas situaciones, en cada una de las personas, les impide alcanzar un estado de paz interior, que es el requisito inicial para lograr la verdadera paz exterior.
Aquí dejaré mis palabras para continuar en el siguiente capítulo ahondando en la relación conocida como simbiótica.
12. LA RELACIÓN SIMBIÓTICA.
Hemos visto las distintas características que se presentan en una relación parásita entre dos seres humanos. Hoy continuaremos hablando un poco de una relación simbiótica, en donde ambos integrantes resultan beneficiados, y por lo mismo, el vínculo permanece estable por conveniencia de ambas partes.
La imagen interna que cada quien construye.
Cuando intentamos explicar la manera tan peculiar como un ser humano enfrenta una asociación con otro, debemos observar las distintas reacciones que se suceden a medida que cada uno de los integrantes va acumulando datos con respecto al otro, tal pareciera que a medida que la relación se va dando, cada uno de los participantes intenta, lo antes posible, ir moldeando una imagen interna de la persona con quién está sosteniendo la relación.
Esta imagen introyectada, al principio es difusa, ambigua, indefinida, lo cual produce reacciones inseguras, cautelosas, de parte de la persona que está introyectando la imagen; a medida que ésta se va tornando más definida y esté más acorde con la realidad, la persona podrá desenvolverse con mayor facilidad y con mayor confianza, podríamos decir que está pisando terreno conocido.
Los seres humanos a medida que establecen su relación, en forma inmediata y automática proyectan esa imagen a su mundo interno, para de esa manera establecer un mapa a través del cual pueda moverse su relación; esa imagen representará el modelo ante el cual la persona va a reaccionar en los sucesivos enfrentamientos o interrelaciones que tenga con él.
¿Qué ocurre cuando una persona conoce a otra?
Al carecer de una imagen interna, de un modelo con el cual compararse, al desconocer totalmente a la persona, su primera reacción consiste en trabajar detrás de una máscara. En cierta forma, todas las personas han aprendido a manejar un vestido, un disfraz, a través del cual actúan y se mueven dentro de la sociedad humana; ese vestido les ha proporcionado la seguridad necesaria para mantenerse sin problemas dentro de esa sociedad. A medida que la relación madura, la imagen que están introyectando les permite actuar con mayor seguridad y probablemente abandonarán el disfraz tan pronto sientan que conocen perfectamente a la persona con quien están sosteniendo su relación.
En ocasiones se pueden encontrar personas muy abiertas en el sentido que trabajan sin disfraces, tal condición es aparente, en realidad para esas personas el actuar de una manera abierta, representa en cierta forma su disfraz, la verdadera naturaleza de ellas todavía queda más adentro y siempre actúan a atrás de él.

La relación simbiótica.
En una relación de simbiosis, dos personas con carencias se encuentran y ambas son capaces de satisfacer las necesidades de su compañero; habiéndose logrado esto, el sentimiento que crece entre ambos es un sentimiento de mutua atracción, puesto que están recibiendo beneficios de parte de su compañero o compañera, de ahí que la relación les proporcione momentos satisfactorios y, de esa manera, se pueden fabricar las grandes amistades o los grandes amores que tan profunda huella dejan en las vidas de los seres humanos.
Habíamos mencionado sin embargo que esa relación aunque es la que proporciona los vínculos más fuertes y la que permite una mayor duración, no es aún perfecta, no es la ideal, puesto que nace de la necesidad de satisfacer ciertas lagunas o carencias psicológicas; de hecho, lo que podríamos explicar en estos casos es, que ambos integrantes han corrido con suerte al encontrar una pareja que les permite satisfacer sus necesidades y a la cual también pueden serle útil satisfaciendo las de él.
En estos casos, la dinámica de las relaciones es sencilla de explicar. A partir de un encuentro inicial en donde ambos detectan la necesidad del otro, rápidamente aprenden cómo llenarse y hacer de esto una relación exitosa. De allí en adelante y mientras no exista un factor externo que ingrese en la escena y altere la relación, la unión de estas dos personas será fuerte y duradera, constituye la principal causa del éxito de las relaciones entre parejas o bien entre padres e hijos, es una relación deseable en cuanto debemos entender que las personalidades de los individuos actualmente, en más de un noventa por ciento, mantienen carencias de orden psicológico.
Por otra parte, este tipo de asociaciones es muchas veces confundido con otras, en donde el amor universal es la nota que la caracteriza. Debemos entender que en una relación simbiótica, el sentimiento generado entre ambas partes si bien está compuesto en gran proporción de amor, también debemos reconocer que existe una gran parte de conveniencia personal, lo cual hace que existan sentimientos como los celos, el egoísmo, en parte la incomprensión, no se ama a la pareja por el hecho de amarla, sino por el hecho que de ella se recibe cierto beneficio.
El amor auténtico y universal.
Recordemos la frase del poeta espiritual: “Amar por amar es agua que sólo beben los dioses”, como queriendo decir: amar por el simple hecho de amar es la relación perfecta entre dos seres humanos psicológicamente sanos y en vísperas de alcanzar su ascensión.
¿Qué podríamos aconsejar para que una relación de simbiosis pudiera madurar hasta el grado de convertirse en un amor ideal universal?
En primer término, las carencias psicológicas deberían ser satisfechas por el mismo ser humano, es necesario descubrir la fuente inagotable de energía que se encuentra dentro del ser humano, fuente que se ve abastecida por las relaciones cósmicas que todo hombre mantiene con sus cuerpos superiores y con el resto de las criaturas del universo.
El amor impersonal.
Como otras veces se ha explicado, el hombre es una cuerda tendida entre la conciencia humana y el Creador de todas las cosas, es una línea a través de la cual fluye la corriente de vida pasando por innumerables etapas y llegando a través de los diferentes cuerpos que conforman al ser humano; poder entrar en contacto con esta fuente inagotable de energía es unificarse en conciencia con la vida universal y por lo mismo, adquirir la autosuficiencia y la capacidad total de amar a toda la creación de una manera impersonal.

En los siguientes capítulos terminaremos con estos temas que caracterizan las relaciones entre seres humanos y empezaremos a abordar temas que tienen que ver con las colectividades de hombres.
13. LA RELACIÓN COMENSAL.
Decíamos que los seres humanos introyectan una imagen del universo, para de esta forma sentirse seguros en sus acciones o actitudes.
Acerca de los moldes internos.
En el campo de las relaciones humanas, cada ser humano reproduce dentro de sí mismo imágenes de cada una de las personas con quienes mantiene una relación; esos moldes van modificándose a medida que la relación va madurando y el conocimiento que se tiene de dicha persona va siendo más completo; sin embargo, el molde puede estar casi en definitiva terminado después de unos cuantos días de estrecha relación, de allí en adelante los cambios serán cada vez menores, sutiles e intranscendentes.
Ocasionalmente la persona recibirá alguna información que contradice ampliamente a su modelo; en esos casos, los seres humanos se desilusionan, se sienten defraudados o engañados por la persona a quien creían conocer; sin embargo, sus mecanismos internos volverán a modificar el molde que de esa persona habían formado y de allí en adelante modularán sus acciones de acuerdo a este nuevo patrón. Entender este concepto es fundamental para poder penetrar en el confuso campo de las relaciones humanas.
Análisis de las actitudes.
Tomemos por ejemplo la relación parásita. En este caso, el parásito tiene necesidad de buscar una víctima, de buscar a una persona de quien pueda tomar las energías, los ingredientes o los servicios que necesita para su supervivencia, ¿qué ocurre dentro de la mente de ese ser?
Habíamos mencionado que internamente sufre de carencias, carencias que son tan importantes que condicionan su conducta externa, a tal punto, que la hacen nociva para la sociedad. En estos casos podríamos decir que la imagen que de sí mismo tiene internamente, está profundamente alterada y, por lo mismo, actuando condicionado por esta imagen, su conducta será enfermiza.
La relación comensal.
La relación comensal es exactamente lo opuesto a la parásita; en el primer caso, el agente activo es el parásito, mientras que el pasivo viene a ser la víctima. En el comensalismo, el agente activo es la persona que desea servir, mientras que el pasivo son todas aquellas personas que le permiten servir. Este tipo de relación se da por el hecho de que la persona siente una imperiosa necesidad de servir, a fin de que la imagen de sí mismo se complete, él tiene una necesidad de ser útil y busca llenarla a través del servicio que indiscriminadamente brinda a toda aquella persona que se encuentra cerca de él.
Cuando el agente pasivo es otro ser humano que acepta el servicio y se amolda a él, la relación se vuelve habitual y el comensalismo se da. Para el que sirve, la relación con ese otro ser la introyectará de manera simbólica y se sentirá más completo dentro de sí mismo, sentirá que es útil a alguien, sentirá que tiene una razón para vivir, sentirá que su vida ha adquirido un nuevo significado y su conducta en la sociedad se verá matizada y enormemente influenciada por ese servicio que está brindando. Generalmente en sus conversaciones, estará haciendo frecuentes alusiones al servicio y muchas veces lo utilizará como excusa para evitar cambiar su condición social o llevar su vida hacia otros horizontes, para él esa relación representa seguridad y no la abandonará a menos que la vida lo obligue a ello.

Entendemos que en ambas personas existe una carencia psicológica fuerte y que la relación de ninguna manera puede llamarse completa o satisfactoria para ambos; la vinculación que se da, deja una honda huella espiritual, de la misma forma que la deja la relación parásito-víctima; y el aprendizaje que se obtiene de esta relación, generalmente se hace consciente con el transcurso de los años, cuando se dan cuenta de que grandes oportunidades, que la vida les presentó, fueron desaprovechadas tomando como excusa una relación que era enfermiza.
Pero regresando al punto del parásito y del comensal analizados bajo el mismo cristal, observaremos dos cuestiones en común:
- ambos son agentes activos en la relación que establecen con otros seres humanos,
- ambos tienen carencias psicológicas derivadas de una anormal imagen de sí mismos.
¿Cuáles son las razones que llevan a un ser humano a formar una imagen de él mismo incompleta o enferma?
Recordemos lo que ya hemos dicho de cómo es que la personalidad se va moldeando: Los estímulos que se reciben a edades tempranas por parte de los padres, hermanos o de la familia y amigos en general, constituyen los ingredientes que poco a poco son tomados por la mente del niño para ir moldeando la imagen de sí mismo. Démonos cuenta de que las opiniones expresadas hacia una persona, ingresan dentro de su cerebro y pasan a formar parte de la imagen de ellos mismos; cuando esos ingredientes son tendenciosos y son fruto de mentes enfermas, es muy fácil entender porqué muchas veces los niños crecen con una imagen de sí mismos devaluada.
Higiene mental.
Todo esto puede corregirse mediante una higiene mental, todas las personas en sus diálogos solitarios, reproducen pensamientos acerca de sí mismos en donde reafirman sus valores y a la vez reafirman sus debilidades. Si fuéramos capaces de observar la dinámica actividad de las mentes humanas en los soliloquios mentales, veríamos cuán importante es establecer un programa de higiene mental para todos los seres humanos, como parte de una vacuna contra la tristeza, el dolor y los sufrimientos gratuitos que el ser humano lleva a su propia vida. La higiene mental es útil porque elimina los pensamientos nocivos de sí mismo y los trasplanta por otros que son altamente positivos y saludables. De esto podremos hablar en las siguientes lecciones.
14. INFLUENCIA DE LAS TENSIONES PERSONALES EN LA SOCIEDAD.
A lo largo de estas pláticas hemos venido estudiando los aspectos que rigen las distintas asociaciones que existen entre los seres humanos, las hemos clasificado, e igualmente hemos intentado esclarecer las causas que dan origen a cada una de ellas, pero nuestro estudio no estaría completo si no dedicáramos un esfuerzo importante a la búsqueda de posibles soluciones a todos estos conflictos humanos.
Cómo es que las tensiones, presiones o pequeñas dificultades que aparecen en toda relación humana dan lugar, cuando se combinan dentro de una sociedad, a movimientos colectivos que desembocan en guerras o desórdenes sociales que tanto daño hacen a nuestras colectividades.
Sumergiéndonos nuevamente en el interno del hombre, nos damos cuenta de que el ser humano cuando sufre presiones de algún tipo, busca desfogarlas a través de actos de rebeldía, a través de protestas muchas veces inconscientes, a través, en términos generales, de una conducta diferente a las aceptada por la sociedad. Llamemos a esto conductas de protesta.
Conductas de protesta.
Por ejemplo: cuando a un niño pequeño se le obliga a hacer determinadas cosas con las cuales él no está de acuerdo, manifiesta su inconformidad a través de una conducta de protesta que pudiera ser llanto, gritos o cualesquiera de las otras formas con las cuales todos estamos familiarizados. Cuando el joven se ve forzado a hacer tal o cual actividad con la cual él no está de acuerdo, su conducta igualmente es de protesta, manifestándola tal vez en desobediencia o rompiendo alguna de las reglas bajo las cuales la familia se rige. Estas son conductas de protesta.
A nivel sociedad, cuando existe una inconformidad entre los individuos, generalmente se ocasiona una conducta de protesta, que cuando es organizada y cabalmente realizada toma la forma de una manifestación, de una marcha o de una protesta formal escrita y elevada ante las autoridades que la misma sociedad ha impuesto para normar su conducta.
Sin embargo, no todas las protestas son organizadas y cabalmente presentadas, hay muchas otras formas de protesta como la drogadicción, la delincuencia, el alcoholismo, etc., éstas, aunque en ocasiones son el reflejo de una protesta en contra de una situación general, no debemos ignorar que los conflictos individuales, en gran medida, son provocados por una sociedad que no ha sido capaz de proveer un bienestar total a sus integrantes.
Es preciso entender que esos motivos de autodestrucción que muchas veces rigen las conductas de los drogadictos o de los alcohólicos, no son otra cosa que actos de protesta en contra de una sociedad que no ha sabido responder a las necesidades de los individuos que la componen.

Responsabilidad de construir una nueva sociedad.
En Búsqueda de la Paz significa poder alcanzar, en primer término, la comprensión de la responsabilidad que todos tenemos, de construir una sociedad adecuada para todos los individuos, y por otra parte, crear opciones, abrir caminos y lanzarnos todos juntos a la aventura de construir esa nueva sociedad.
Si bien la felicidad del ser humano estriba en poder construir internamente una escala de valores, que esté acorde con los derechos humanos y con la situación que prevalezca en la sociedad en que se mueve, también es cierto que las autoridades de cada uno de los países, de cada una de las ciudades, debe fijarse como una meta importante, el poder llenar el mayor número de necesidades de las personas a quienes rigen.
Un hombre que ha sido capaz de conseguir su felicidad dentro del círculo en que se mueve, significa que ha logrado mantener una correcta escala de valores dentro de sí mismo, que le permite mantener el equilibrio entre lo que ha conseguido y lo que él considera indispensable para alcanzar su felicidad. Cuando una ambición desmedida altera esa escala de valores, la transitoria felicidad de unos se consigue a costa del sufrimiento de otros muchos, es por esto que es importante enfatizar, que la felicidad llegará cuando los valores individuales de cada uno de los integrantes de la sociedad, sean perfectamente congruentes con los derechos humanos que cada uno ostenta como ciudadano.
¿Qué se puede decir de una sociedad que de pronto se ve sumergida en problemas de toda índole, corrupción, delincuencia, alcoholismo y drogadicción, cuáles son las primeras etapas que deben seguir para alcanzar un nuevo status de armonía?
Saneamiento y reeducación.
Definitivamente (y esto debemos entenderlo), en primer término, sanear la mentalidad de los servidores públicos es la premisa fundamental y la piedra angular sobre la cual puede construirse la felicidad de un pueblo. Una vez que esta primera fase se ha alcanzado, es preciso reeducar a la ciudadanía, es preciso entender que pueblo y gobierno son causa y efecto en una cadena interminable de ciclos, en donde cada uno no puede existir sin el otro; es decir, el gobierno (se ha dicho) es el fruto del pueblo, pero igualmente el pueblo es el fruto del gobierno, y dado que es mil veces más fácil cambiar a un gobierno que cambiar a todo un pueblo, es preciso empezar por las autoridades y una vez que esto ha empezado, el reeducar al pueblo es una tarea primordial.
Entendamos que los intereses de los seres humanos, crean fuerzas formidables de presión sobre los gobiernos que los rigen, las organizaciones no son otra cosa que canales a través de los cuales se ejerce una presión sobre el gobierno, pero cada uno de estos canales mantiene intereses distintos, nacidos de la situación particular en que esos grupos de personas se encuentran.
¿Por qué es importante evitar las conductas de protesta?
Cuando la corrupción es la nota que matiza las relaciones políticas o sociales de un pueblo, la lucha por el poder, la lucha por los intereses particulares se vuelve encarnizada y la sociedad entera se hunde en una degradación que termina frecuentemente en el caos, en la anarquía, causando dolor a toda la sociedad. Pero observemos que todas esta fuerzas que operan de una manera tan formidable dentro de una sociedad, no son otra cosa que conductas de protesta ante situaciones que las mismas reglas sociales no han podido resolver, es por esto la tremenda importancia que tiene en nuestro estudio el poder evitar este tipo de conductas de protesta y poder auxiliar a nivel individual a los seres humanos, para que toda acción en la cual exista una inconformidad sea manejada correctamente, evitando un estrés o un conflicto interno que dé lugar a una conducta de protesta.
Más adelante trataremos de ir aclarando un poco más este tema, que explica cómo los conflictos individuales, tarde o temprano, se traducen en revueltas sociales.
15. CLAVE PARA UNA SOCIEDAD ARMONIOSA.
Origen de las conductas de protesta.
Analizar el comportamiento de una sociedad a través del estudio de las conductas de protesta, nos lleva inevitablemente a la raíz de los movimientos de violencia.
Si bien es cierto que las conductas de protesta son un factor común en la casi totalidad de las sociedades humanas, también es cierto que nacen en lo más profundo de cada ser, nacen de los conflictos internos que cada individuo tiene en su propia vida personal y que sumados de una manera especial a los conflictos de sus semejantes, dan lugar a movimientos sociales que van escribiendo la historia de la humanidad.
Las conductas de protesta nacen de una inconformidad social, esa inconformidad puede tener razones justas o injustas a la luz de la misma sociedad.
¿Qué factores determinan la validez de la protesta?
Por una parte los intereses particulares de los individuos que manifiestan su desavenencia, y por otra, la congruencia de estos intereses a los de la sociedad.
Habíamos mencionado que las organizaciones de trabajadores, de partidos políticos, de comerciantes, etc., constituyen canales a través de los cuales los individuos ejercen presión sobre las autoridades que los rigen. Habíamos mencionado que cada uno de estos grupos está formado por individuos que mantienen intereses en común. Habíamos dicho que estos organismos ejercen presiones, en ocasiones formidables, sobre el gobierno de un pueblo y aquellos grupos que posean la mayor fuerza, serán los que determinen el caminar de una sociedad.
Las organizaciones y sus componentes.
Observando cuidadosamente dentro de estos grupos organizados, veremos que la fuerza la adquieren de sus integrantes, del número de ellos, de la capacidad que ellos mismos manifiesten para organizar sus protestas, de la claridad de sus objetivos y de su unidad para entenderlos y luchar por ellos.
Ahora bien, sería fácil pensar que aquellos grupos que posean más fuerza serán los que cuenten con un mayor grupo de seguidores y, por lo mismo, representan en la mejor medida el sentir de la sociedad; sin embargo, esto no es del todo cierto, pues analizando a cada uno de estos grupos por separado, obtendremos una perspectiva distinta de la realidad; ya que, dentro de la organización que manifiesta su protesta, podríamos distinguir claramente tres tipos de individuos:
En primer lugar, los líderes, aquellos que por su personalidad son capaces de dar unidad al grupo, aquellos que cuentan con una clara visión de los objetivos que persiguen, aquellos que por la facilidad que tienen para expresar las ideas, unifican al grupo en torno a su ideal, o bien mantienen una actitud que en gran medida da cohesión al grupo. Esos son los líderes.
Un segundo tipo de personas corresponde a aquellos colaboradores cercanos al líder. Son grupos, son personas altamente capacitadas para clasificar, organizar y trabajar en forma inteligente para concretar los objetivos que se persiguen; muchas veces el líder no es capaz de crear la organización que sustente sus ideales; sin embargo, sus colaboradores llenan esta deficiencia y permiten generar actitudes necesarias para lograr realizar lo que se anda buscando. Los colaboradores son el vínculo que une al líder con el resto y gran mayoría de sus seguidores, los colaboradores deben ser extensiones del mismo líder, aunque autónomos en su trabajo, entienden perfectamente los objetivos que el líder ha implantado.
Y por último, el tercer grupo de personas son aquellas que simplemente manifiestan una necesidad y sienten que sus dirigentes son capaces de llenarla, se unen únicamente porque creen con ello encontrar la solución a sus problemas.
Características del líder.
Ahora bien, el líder debe tener la capacidad para detectar los problemas que aquejan a la gente a quienes él representa, esta capacidad para detectarlos le permite darle cohesión al grupo; además, debe contar con la habilidad suficiente como para poder canalizar adecuadamente estas inquietudes y poder llegar a realizarlas.
Todo esto que he mencionado es válido para aquellos grupos que auténticamente representan los intereses de una colectividad; sin embargo, esto no es así en la mayor parte de las organizaciones.
Organizaciones corruptas.
En primer término tenemos a los líderes, quienes olvidando los intereses de sus representados anteponen primero los suyos. Luego tenemos los colaboradores, que confiando en la capacidad de su líder para llegar a colocarse en una situación de poder dentro de un determinado gobierno, buscan ellos mismos ser favorecidos por sus dirigentes; y, finalmente, tenemos una masa de inconscientes, que muchas veces se dejan llevar exclusivamente por vanas promesas o por algunos cuantos satisfactores temporales, que en ninguna forma satisfacen las necesidades más importantes que ellos mismos tienen en sus familias.
Las diferencias entre estas dos organizaciones son enormes. Mientras en la primera, la razón y el derecho dan como fruto un gobierno que realmente logra la felicidad y armonía de su pueblo; en el segundo caso, la corrupción y la tergiversación total de la escala de valores es un hecho cotidiano y dará como resultado la prepotencia de los gobernantes y una lucha encarnizada por alcanzar el poder.
¿Cómo poder llevar a un pueblo, que no ha sabido gobernarse, hasta el status de la conciencia total ciudadana que permite conseguir a un gobierno justo?
La respuesta es EDUCACIÓN. La respuesta está en los hogares de cada uno de los seres humanos. La respuesta está en las madres y los padres de los niños de hoy y, en resumen, la respuesta está encerrada en cada uno de ustedes, en la forma en cómo eduquen a sus hijos y en entender que la felicidad futura de un país, de un pueblo, de una sociedad, se siembra en la infancia.
Querer derrocar a un gobierno a través de la violencia, es querer sanar a un árbol enfermo cortándole sus frutos. Si queremos en realidad tener un mundo mejor, equitativo y en paz, el trabajo está en la infancia, la respuesta está en los niños y en la educación que se les dé.
Dejo aquí mis palabras, pero les pido con todo mi corazón que entiendan el mensaje y lo lleven a la práctica, ahora que es el tiempo de la revolución mundial.
16. SERVIDORES PÚBLICOS, JUSTICIA Y CLASES MARGINADAS.
En la búsqueda de la paz el hombre ha intentado mil formas diferentes: códigos de justicia, gobiernos autocráticos, tribunales de honor, consejos internacionales, e incluso, ha buscado encontrar la paz aún a través de la violencia.
El ideal de todo gobierno es lograr que la razón se imponga sobre todos los pequeños intereses particulares y el beneficio de la colectividad impere sobre el de unos cuantos. Pero el ser humano no ha sido capaz, todavía, de lograr hacer que la razón rija su vida; vive sumergido continuamente en un mar de pasiones, en un mar de sentimientos contrarios, que son, en definitiva, los que marcan el derrotero de sus vidas.
Desgraciadamente los seres humanos no han aprendido aún a guiarse por el razonamiento y lo hacen por sus emociones o sentimientos. ¿Cómo esperar, entonces, que si en los niveles individuales no se ha podido lograr esto, las grandes cortes internacionales o los códigos de justicia nacionales puedan lograr algo a nivel colectivo, cuando a nivel individual todavía no ha sido posible?
La eterna lucha entre lo que se debe hacer y lo que se desea hacer, es una realidad, tanto en el hombre común como en el gobierno de los pueblos. El ser humano persigue satisfactores personales, aun en el ejercicio de un gobierno electo para satisfacer los intereses de un pueblo. El ser humano como individuo posee siempre aspiraciones, metas, anhelos, que forman un factor de peso sumamente poderoso en el ejercicio de su responsabilidad como servidor público.
El sistema de elección que cada pueblo ha adoptado, debe ser capaz de seleccionar, entre todos sus integrantes, a aquellos cuyos intereses personales son perfectamente congruentes con las necesidades del pueblo; si el sistema prevaleciente no es capaz de lograr esto, seguirán llegando al gobierno personas no adecuadas para el momento que vive esa sociedad.
La filosofía del servicio público.
Sin embargo, la filosofía del servicio público debe penetrar hondamente en las personalidades de aquellos que se encargan de tan delicado arte. Poder interpretar las demandas de un pueblo en términos prácticos y dar soluciones, que resuelvan problemas sin consecuencias secundarias, es justamente una de las más grandes metas de todos aquellos que se encuentran al frente de un pueblo.
Entre las miles de peticiones, que reciben los gobernantes, se encuentran muchas que satisfacen exclusivamente a unos cuantos; es preciso, entonces, discriminar perfectamente, entre aquellas cuyos resultados redundarán en un beneficio masivo, de aquellas otras que son fruto de intereses demasiado particulares.
Un gobierno que escucha a su pueblo, atiende sus necesidades y las resuelve satisfactoriamente, es un gobierno que promueve la paz en sus gobernados. Un gobierno que ha sido capaz de ganarse la confianza de su gente, es un gobierno que logrará fácilmente hacer imperar la justicia en sus dominios.
El clamor de la justicia.
Un aspecto importante debemos mantener muy claramente: las voces que se escuchan en un pueblo son las voces de los líderes. Y dentro de un líder se encuentran sus intereses personales y los intereses de la colectividad a quien representa. Cuando en una sociedad hay opresión, hay injusticia; muchos líderes levantarán sus voces, todos pidiendo lo mismo, y ése será un indicador de que el pueblo tiene un problema grave.
El brote de líderes clamando justicia debe ser observado cuidadosamente por cada gobierno del mundo, porque es justamente el fruto de lo que el pueblo mismo está sintiendo; las voces que hablan en los periódicos, en los medios de comunicación, en los libros, todos ellos son los canales a través de los cuales el gobierno puede interpretar las necesidades de un pueblo. Pero cuando una voz aislada se levanta pidiendo algo que nadie más ha pedido, habrá que estar atentos para poder analizar cuáles son los motivos de esa petición, si responde de manera efectiva a una colectividad, o bien, la mueve un interés personal.
Las clases marginadas.
Por otra parte, existe un principio que todo gobierno debería conocer: no es posible alcanzar la armonía de un pueblo mientras haya clases marginadas. La marginación de sectores de la sociedad es, a corto plazo, un problema de dimensiones mayúsculas, porque esos seres engendrarán en las generaciones futuras un anhelo justificado de justicia, y son las clases marginadas en donde nacen las semillas de la revolución. Integrar a toda la sociedad en las mismas metas, bajo las mismas leyes, con el mismo camino, debe ser la aspiración más grande de todo gobierno.
Los marginados, los humildes, los enfermos, todos ellos son el fruto de una sociedad que no ha sabido ser equitativa, que no ha sabido ser justa y que se conduce en forma egoísta; esas voces estarán esperando el momento apropiado para gritar y será cuestión de tiempo, el que surjan entre ellos muchos líderes hablando de lo que les hace falta y echándole en cara a la sociedad, que ellos han sido olvidados por su justicia. Y si esta sociedad insiste en tenerlos marginados, llegará un momento, cuando los caminos de la razón se hayan agotado, que la única opción viable será la violencia, pues en sus mentes se encontrará la disyuntiva entre morir de hambre, de enfermedades, o morir peleando por algo que se considera justo. De la misma manera como la madre que no escucha a su hijo promueve en él actos violentos, de la misma forma el gobierno que no atiende las voces de sus pueblos, está provocando que se tomen otros caminos para hacerse escuchar.
La paz es, entonces, la resultante de un gobierno que atiende todos los sectores de sus gobernados y de un pueblo que sabe esperar a que sus gobernantes los atiendan y hagan imperar la justicia.
Comunicación es la clave.
Abrir la vías para cada rincón geográfico de un país, para cada sector cultural y económico de la población, para cada corriente de pensamiento ya sea política, económica o social. El gobierno debe tener oídos abiertos para las opiniones, por más divergentes que éstas sean, porque en la expresión de un ser humano va reflejada la totalidad de su mundo interior, con sus anhelos, sus frustraciones, sus problemas, sus tristezas y sus gozos.
Que la Luz del Padre encienda antorchas en los ojos de todos los gobernantes del mundo.

17. TRANSFORMACIONES DE ORDEN ECONÓMICO.
Las sociedades humanas han debido organizarse, para lograr canalizar los intereses de una comunidad de una manera adecuada, hasta hacerlos llegar al gobierno que los dirige y, de esta forma, obtener los resultados satisfactorios que anhelan.
Cada pequeña comunidad genera necesidades que deben ser atendidas a través de los canales dispuestos por el sistema de gobierno adoptado; sin embargo, la organización política de un pueblo, debe ser capaz de establecer los suficientes lazos de comunicación entre todas las distintas organizaciones o pequeñas poblaciones, a fin de poder recibir las demandas y atenderlas, de acuerdo a las prioridades del pueblo.
Mencionamos anteriormente, que cuando los habitantes de una población agotan los recursos para plantear sus necesidades y aún así no reciben respuestas, se genera entonces el germen de la violencia o de la revolución.
Es vital para la paz de los pueblos, el establecer suficientes y efectivas vías de comunicación entre todas las distintas comunidades de un país.
Los sistemas políticos actuales se han visto muchas veces superados por crisis en las que se manifiesta su incompetencia por no haberla previsto y a la vez por no haber sido capaces de resolver las demandas de una manera adecuada.
El ser humano es un ser solidario, es un ser que comprende los problemas de un pueblo siempre y cuando se los expliquen claramente y sea consciente de que sus gobiernos están actuando honestamente.
Un gran énfasis debe ser puesto en la elección de los miembros de un gobierno, pues el menor signo de prepotencia por parte de estas personas, engendrará una aversión de parte del pueblo y, por lo mismo, la vía de comunicación se romperá en los sectores en que tal persona actúe.
Ahora bien, dejar marginado a un sector de la población implicará que se busquen vías alternas para satisfacer las demandas, y es aquí en donde empieza la desestabilización de un gobierno. ¿Qué pasa cuando este país es observado desde un contexto internacional?
El mundo se rige con un derecho internacional que está dominado enteramente por aspectos políticos y económicos; la ley del más fuerte es, desgraciadamente, la que aún impera en estos panoramas mundiales, la justicia y la razón no son factores que por ahora el hombre haya podido colocar a la altura de los valores mundiales, las presiones económicas son ejercidas por las grandes compañías a través de los gobiernos de sus respectivos países y, estas mismas presiones económicas, se traducen en presiones políticas que van agobiando a los países débiles y los mantienen en la situación lamentable en la que hoy se encuentran.
Los países están en proceso de unión.
Sin embargo, los conglomerados de países que actualmente se encuentran en proceso de unión, hacen vislumbrar un nuevo horizonte en la relaciones internacionales. Las presiones antes ejercidas por países individuales a través de sus consorcios económicos, hoy se efectuarán dentro del marco de organismos reguladores internacionales, aunque sea en favor de un cierto bloque económico.
Los nuevos bloques económicos.
Los países de Europa por una parte, los de Asia por la otra y finalmente los de América en el otro lado del mundo, están sentando las bases para una nueva batalla de orden económico y lo que antes se hacía a través de las armas, esta vez se hará a través de la economía. Dado que las fuerzas se están equilibrando rápidamente, podemos pensar que existirá el equilibrio y que no habrá un área dominante en el mundo.
El hecho de que los bloques económicos no sean nada más dos, es también otro factor que nos hace ver con optimismo el futuro; sin embargo, todo esto representará un escenario propicio para la belicosidad del hombre, antes canalizada a través de la guerra y la destrucción, para que hoy encuentre una nueva forma de expresión a través de estrategias económicas y comerciales.
Punto de vista espiritual.
Nuevamente los países afectados serán los más pobres y nuevamente las lecciones más duras serán para esos pueblos; sin embargo, a nivel espiritual, cada pueblo junta a un grupo de seres cuyas necesidades evolutivas corresponden perfectamente a las sociedades que todavía deben aprender el manejo de los recursos materiales, están formadas por espíritus que arduamente están luchando en ese sentido, puesto que ésa es la lección que les corresponde asimilar.
La búsqueda de la paz a nivel mundial, empieza a trasladar el escenario de las guerras y de la violencia a los terrenos económicos y comerciales.
El derecho internacional.
Sin embargo, en estos nuevos campos de actividad humana, el derecho internacional tiene una participación más importante, los derechos humanos están vigentes en todo momento; pero, desgraciadamente, dentro de la manifestación que las Naciones Unidas una vez publicó, quedaron excluidos todos aquellos derechos del hombre que tienen que ver con la armonía y la estabilidad emocional y psicológica del individuo. Siendo como era en aquel entonces prioridad número 1 el derecho a la salud, a la alimentación y a la educación, estos principios internacionales se fundamentaron en las necesidades vigentes en esa época.
Hoy son otros tiempos. Aunque para muchos habitantes del planeta todavía no han sido satisfechas sus necesidades físicas; sin embargo, la gran mayoría requiere ahora de otro tipo de satisfactores y éstos son de orden espiritual. El mundo tendrá que aprender las siguientes lecciones para poder regir equitativamente las operaciones de intercambio de bienes entre los diferentes países.
Con esta palabras podemos cerrar la primera fase de este manuscrito.
18. RESUMEN.
Hemos observado desde su inicio, la forma en que el individuo va creando sus necesidades en los intentos que hace por satisfacerlas.
Hemos visto la creación de la personalidad humana y las distintas formas de relaciones que existen en los seres humanos.
Hemos analizado la dinámica de estas relaciones y hemos visto cómo se traducen ellas al momento de pasar a una colectividad de hombres.
Someramente hemos aprendido, también, cómo la necesidad de socializar lleva al hombre a crear organizaciones a través de las cuales plantea sus necesidades.
Se han dado las pautas más elementales que un gobierno debe adoptar a fin de mantener la paz en su país, en su pueblo; y ahora, hemos visto de una manera muy breve, lo que se espera en un futuro a través de las transformaciones del orden económico actual.
En este tema no deseo profundizar, porque lo abordaremos nuevamente al finalizar la segunda parte del libro, por ahora me interesa esclarecer un concepto totalmente diferente al que llamaremos la “psicología del conflicto”.
Para empezar su estudio seguiremos un orden similar al de la primera parte, sólo que ahora observando las fuerzas, las conductas y las reacciones que se generan al momento de existir un conflicto en el hombre.












ENSAYO SOBRE LA PSICOLOGÍA DE LAS MASAS.

(SEGUNDA PARTE).

19. PSICOLOGÍA DEL CONFLICTO.
Permítanme extenderles en breves palabras, los esbozos de lo que hemos llamado la “psicología del conflicto”.
¿Cuál es la raíz primera de las guerras?
Estas son el resultado de una inconformidad de parte de varios países acerca de la situación en que se vive. Estas inconformidades pueden tener como excusa: las fronteras, las violaciones a ciertas leyes internacionales, las diferencias de opinión respecto a los problemas comunes, problemas raciales, etc.
Todas estas inconformidades son el resultado de una inadpatación del hombre a su entorno, esto significa que los seres humanos no han podido diseñar su medio ambiente, de tal forma que satisfaga sus necesidades internas. Dentro de este medio ambiente estamos incluyendo las condiciones socioeconómicas y políticas que prevalecen en los distintos pueblos.
Un ser humano insatisfecho se une a otros con el objeto de que su propuesta o protesta sea más fuerte, sin embargo, estas grandes fuerzas transmitidas por sindicatos, organizaciones laborales, grupos de industriales o partidos políticos, pueden mover el rumbo que un determinado país ha decidido mantener. Estas grandes fuerzas provenientes de seres humanos insatisfechos son las que determinan el rumbo que un país toma en su historia.
¿Qué es lo que motiva la insatisfacción a nivel individual?
El deseo de vivir mejor de acuerdo a sus intereses particulares. El gran problema estriba en que los intereses de una persona son totalmente distintos a los de otra. Cuando una gran colectividad mantiene intereses comunes y éstos son insatisfechos, se levanta entonces una protesta colectiva que puede obligar a un país, o a un gobierno, a tomar el rumbo que les dé esa satisfacción.
Todas las acciones que un individuo hace con el objeto de protestar, tienen su raíz en la psicología del conflicto.
¿Qué explica la psicología del conflicto?
Hablando en niveles abstractos, la psicología del conflicto pretende explicar las razones por las que un individuo no puede mantener su paz interior y cómo este conflicto se traduce en una conducta de protesta, y cómo esta protesta puede ser encauzada a una autodestrucción o autocastigo del ser; o bien, traducirse en una actitud que busque modificar las condiciones externas que dan lugar al conflicto interno.
Y todo empieza con deseos insatisfechos, todo empieza cuando el ser humano percibe internamente un estado distinto al que la vida le está dando. Cuando el hombre se ve agobiado por presiones o problemas y éstos son incongruentes con sus metas personales, con sus anhelos, con el deseo que él tiene de vivir la vida de una manera tranquila.
Esta incongruencia se manifiesta como una actitud de protesta; y en esta actitud, generalmente, la violencia está siempre presente. De aquí nacen los autocastigos, las personas deciden castigarse a sí mismas, buscando con esto diferentes reacciones de parte del medio ambiente.
El ser que sabe que ha cometido alguna falta se autocastiga para sentirse satisfecho y acallar la voz de su conciencia que le está reclamando la acción cometida.
La persona que se siente maltratada toma una actitud de protesta para hacerle ver al mundo que se está actuando mal con ella, de esta manera busca que la sociedad le trate de una manera más justa dentro de su marco de referencia.
El origen del conflicto.
El conflicto puede empezar por la incapacidad de atender los problemas que se tienen, en el momento oportuno, la tan acostumbrada forma de actuar relegando para después la solución de los problemas cotidianos, es una de las razones que ocasionan, que en un determinado momento, una persona pueda explotar por la simple acumulación de problemas sencillos que no fueron atendidos en su oportunidad.
Las presiones del individuo.
Tomemos, por ejemplo, el caso de las sociedades modernas dentro de las grandes ciudades. Las presiones a las que se ve sometida una persona para cumplir con sus obligaciones civiles, además de sus obligaciones morales con relación a su propia familia y las labores con respecto a su trabajo, llenan a una persona de un gran cúmulo de presiones, y basta que uno o dos de estos diferentes campos de expresión tengan problemas, para que la persona se vea sometida a un estrés superior al que puede manejar de una manera sana.
Esas presiones de orden psicológico traen como consecuencia un efecto directo sobre la salud del hombre, que se pueden traducir en dolores musculares, altibajos en la presión, úlceras, contracciones nerviosas y un sinfín de otros síntomas que ustedes conocen ampliamente. Pero todo esto es debido a que las tensiones cotidianas de la vida no están siendo liberadas, debido a actitudes erróneas en los diferentes campos de trabajo del hombre.
Las presiones de la sociedad.
De la misma forma como un ser humano manifiesta a través de enfermedades sus problemas de estrés, de la misma forma una sociedad manifiesta, a través de diversos síntomas, los problemas que está sobrellevando: la delincuencia, la drogadicción, el pandillerismo, el alcohol, la pornografía. Estos y otros son los factores que permiten dar escapes momentáneos a las presiones liberadas internamente.
Aunque estos escapes alivian temporalmente la sobrepresión de los conflictos de una sociedad, son a la vez focos de contaminación que evitan que personas normalmente ocupadas en la resolución de problemas, desvíen su atención hacia áreas no productivas y, de esta manera, se va minando la capacidad de trabajo que una sociedad tiene. Cada uno de estos factores representa focos de infección en las mentes de los ciudadanos productivos y útiles en la sociedad; son, por tanto, un indicador de la armonía de un pueblo.
Insatisfacción colectiva.
Los movimientos políticos que desembocan en golpes de estado, revoluciones o independencias, son el resultado natural de una insatisfacción colectiva que pudo ser correctamente canalizada a través de los líderes del movimiento; pero, cabe preguntarse si estos movimientos, que históricamente han demostrado su utilidad en todos los pueblos del planeta, son en realidad, la única opción para llegar a las mismas metas.
Recordando la Historia.
La verdad es que existen otras opciones más armónicas y naturales, por medio de las cuales, los pueblos pueden alcanzar el status de vida que desean. Apoyémonos en la Historia:
Durante muchos siglos, algunos países vivieron bajo el régimen de la monarquía, fueron felices, estuvieron contentos con sus monarcas y su sociedad estuvo sana.
Hubo un tiempo en que el socialismo representó la respuesta a las inquietudes de muchos millones de personas, se alcanzaron altos niveles de satisfacción social y cada uno de los individuos hablaba con orgullo de su país.
Hubo un tiempo en el que los señores feudales eran honrados y queridos por sus respectivos pueblos.
Hubo un tiempo en que los reyes eran los seres más respetados y amados de los países en los que reinaban, e igualmente, hubo un tiempo en que los presidentes elegidos democráticamente, eran vistos con buenos ojos y sus propuestas apoyadas unánimemente por sus pueblos.
Las sociedades cambian.
Pero la sociedad ha ido cambiando, y en estos cambios, se generan necesidades, y en las nuevas necesidades, es preciso buscar nuevas formas de satisfacción, y la sociedad entera se lanza en la búsqueda de nuevas organizaciones, de nuevos gobiernos, de nuevos principios morales que reglamenten la conducta de sus dirigentes.
Todo esto es una consecuencia del análisis de la psicología del conflicto, llevado desde un nivel personal hasta un nivel macrosocial.
20. SERES HUMANOS ACTIVOS Y PASIVOS.
Decíamos que el conflicto aparece cuando la realidad en la que se desenvuelve el individuo no llena las expectativas que él sentía internamente; surge entonces la necesidad de cambiar el entorno en que se mueve, o bien, modificar sus expectativas para adaptarse a la realidad que le rodea. Esto nos lleva a englobar en dos grandes apartados a los seres humanos:
El primero es el tipo activo, aquel que busca modificar su entorno para adaptarlo a sus necesidades, y la persona de tipo pasivo, que busca modificar su interno para adaptarlo a lo que el mundo le ofrece.
En el primer caso, los conflictos que tal persona sufra ocasionarán una modificación en su conducta, que tenderá a manifestar su inconformidad.
En el segundo, el conflicto se traduce en una lucha interior de la cual pueden ocurrir varias cosas: o bien que sea una lucha tan escondida que el resto de las personas no se den cuenta de ella, o bien que sea una lucha tan fuerte, que la salud de la persona, ya sea física o psíquica, se vea tan afectada que se manifieste en su conducta externa.
Ahora bien, en uno o en otro caso, ya sea que las personas sean activas o pasivas, también tenemos diferentes tipos de actitudes:
En primer lugar, hay personas que toman una actitud positiva hacia sus conflictos; la actitud positiva los lleva a tratar de obtener el máximo beneficio de la situación, buscan adaptarse, o bien, buscan modificar el medio externo sin que llegue esto a obsesionarlos ni a ocasionarles problemas mayores, diríamos que este es el tipo de personas sanas.
Por otra parte, existen aquellas personas que reaccionan violentamente ante los conflictos, ya sea a través de una violencia externa en el caso de las personas activas, o bien de una violencia interior como es el caso del autocastigo, en el caso de las personas pasivas. Así pues, tenemos dos tipos de personas y dos tipos de actitudes.
Dentro de este esquema podríamos nosotros englobar a, prácticamente, todos los seres humanos, y para nuestro estudio, será sumamente importante poder clasificar a las personas de acuerdo a si son activas o pasivas, o si tienen actitudes positivas o negativas.
Tipos de personas
Se debe mencionar que las personas se convierten en una o en otra categoría, dependiendo del tipo de educación por psicológica que hayan llegado y sus actitudes dependerán igualmente de esta educación.
Es también posible cambiar tanto las actitudes como los tipos de personas, a través de un reconocimiento, sin embargo, no podríamos decir que existe un camino adecuado en el 100% de los casos, para el 100% de las personas, sería más conveniente adentrarnos un poco en cómo es que la educación psicológica se da, y cómo es que ésta va madurando con respecto a la personalidad de un individuo.
Tal como lo hemos explicado anteriormente al inicio de estos trabajos, los niños van absorbiendo las actitudes de sus padres y de las personas que los rodean. Todos los mecanismos de defensa, personalidades de los seres que viven junto a un niño, son tomadas como moldes, y tanto actitudes como personalidades son absorbidas y amalgamadas dentro de un niño que está en proceso de formación. De la combinación de todas éstas, surgirá la personalidad única del ser.
El que una persona sea activa o pasiva, dependerá del tipo de personas con las que haya vivido. Los pesimistas y los introvertidos darán por resultado personas pasivas, mientras que los violentos y extrovertidos, darán personalidades activas.
Patologías.
De la frustración nace la introversión y la persona se torna pasiva. La depresión no es otra cosa que un estado patológico en las personas pasivas.
La violencia es igualmente una patología de las personas activas.
Se podría pensar que un correcto equilibrio entre la actividad y la pasividad daría al ser humano la capacidad de actuar en el medio ambiente en el que se desenvuelve y traducirlo hacia una enseñanza interior que lo lleva a evolucionar en su ser interno. Podríamos igualmente pensar que las actitudes positivas, aquellas que mueven al ser humano a un aprendizaje de todo lo que está pasando en su vida para traducirlo en una evolución espiritual, sería el camino que los seres humanos deberían seguir.
Ahora bien, dentro de la psicología del conflicto, es preciso estudiar cómo es que un hombre sometido a un conflicto afecta a los seres que conviven con él, y cómo es posible ayudar a que este tipo de conflictos puedan ser disipados, para entrar de lleno a una nueva conciencia del vivir colectivo. Esto nos sumergirá a otro campo del cual hablaremos en los siguientes capítulos.
21. ACTITUDES POSITIVAS Y NEGATIVAS.
Vamos a resumir lo que hasta ahora hemos dicho acerca de la psicología del conflicto.
Como ustedes bien recordarán, clasificamos a las personas en dos tipos: activas y pasivas, y a la vez mencionamos que las actitudes que una persona puede tomar ante un determinado conflicto, pueden ser o positivas o negativas. Esto nos da cuatro combinaciones que podríamos enunciar de la forma siguiente:
La persona activa con actitud positiva, que serían aquellas que intentan modificar el medio ambiente, el entorno en que se mueven, para resolver el conflicto, pero a la vez, obteniendo de ello el máximo de conocimiento, asimilando las experiencias resultantes, para poder utilizarlas en un futuro y mejorar sus condiciones de vida.
Tenemos también a las personas activas con actitudes negativas; generalmente, serían aquellas que reaccionan violentamente intentando cambiar las condiciones en que se desenvuelve su vida, pero siempre a través de actos violentos o de causar el sufrimiento de personas que las rodean.
Por otra parte, tenemos a las personas pasivas con actitudes positivas, que son aquellas que optan por efectuar cambios en su carácter, en su vida, para tratar de amoldarse a los problemas que se enfrentan. Realmente la palabra clave de estas personas es adaptación, y buscan tener una personalidad tan flexible que les permita navegar por su vida sorteando las dificultades que ésta les presenta.
La última categoría, serían aquellas personas que siendo pasivas toman actitudes negativas; generalmente, serán aquellas personas que sufren continuas depresiones y cuyo remordimiento o sentimiento de culpa pueden llevarlos incluso a tener enfermedades graves y muy frecuentemente alcanzarán la muerte, simple y sencillamente porque su actitud los lleva a buscar una autodestrucción.
Sin embargo debemos reconocer que estas cuatro categorías de personas son enunciadas únicamente con propósitos didácticos y que una persona real, generalmente fluctúa entre cualesquiera de estos cuatro tipos o clasificaciones.
El equilibrio del ser humano.
En términos generales, cualquier individuo puede pasar de una categoría a la otra sin que esto esté calculado o meditado de su parte, simplemente es una propiedad de la naturaleza del hombre, pero sí es posible observar personas con tendencias definitivas hacia alguna de estas cuatro categorías; es decir, podríamos clasificar a las personas dependiendo de las preferencias que tengan, para situarse en alguna de estas cuatro categorías. Lo ideal debería ser fluctuar únicamente entre las personas activas o pasivas que creen actitudes positivas, ambas son necesarias para desarrollar una vida armónica dentro de la sociedad.
Por una parte, la persona activa modificará su entorno trabajando sobre la sociedad y creará mejores condiciones de vida, y por la otra, la persona pasiva modificará su ser interior, al grado de desarrollar rápidamente sus facultades internas o espirituales.
Mantener un equilibrio entre una actitud pasiva y otra activa, pero siempre tomando lo mejor que la vida presenta, sería realmente la meta de todos los seres humanos.
El problema de las actitudes negativas.
El destierro de las actitudes negativas, debería ser igualmente un objetivo de todas las sociedades del mundo, sin embargo, ¿a qué se debe que los seres humanos desarrollen actitudes negativas? . La respuesta es tan obvia que difícilmente puede comprenderse:
El problema de las actitudes negativas es similar a un problema de una enfermedad contagiosa. Cuando en la tierra se presentan enfermedades que se transmiten por contagio, es fácil localizarlas porque los síntomas que presentan los enfermos son fácilmente distinguibles en medio de personas sanas, pero dentro de una sociedad en donde todos poseen el germen y en donde todos manifiestan los mismos síntomas, lo que se considera normal es precisamente lo que está enfermo; y las actitudes negativas, son gérmenes pasados a los infantes durante los primeros años de su vida.
Contagio casi universal.
Dado que es difícil encontrar personas sanas, libres de estos gérmenes, es muy difícil encontrar un punto de referencia o comparación, con el objeto de determinar quiénes están enfermos y quiénes están sanos. La humanidad ha sido contagiada en la casi totalidad de sus habitantes y las actitudes negativas son, hoy por hoy, la enfermedad psicológica más ampliamente difundida.
La nueva psicología.
La psicología moderna haría bien en ir pensando estrategias para el control de las enfermedades contagiosas. Si bien se ha avanzado dentro de la medicina para controlar epidemias de proporciones gigantescas, dentro de la psicología no se ha puesto la debida atención para evitar el contagio de padres enfermos; de hecho, la medicina psicológica es únicamente un sueño dentro de la civilización actual, y en un futuro, esto deberá ser cambiado para que tales personas reciban un tratamiento adecuado y eviten infectar a sus hijos de esos gérmenes.
Conflicto social.
Finalmente, otro punto que debería ser tocado, es el hecho de que las actitudes negativas llevan asociado siempre un conflicto en la sociedad, ya sea a nivel microsocial en el entorno de una persona con actitudes negativas, o bien en el ambiente macrosocial, en el entorno de una sociedad que sufre de actitudes negativas.
La diferencia entre un individuo con actitudes negativas, las cuales ya han sido descritas anteriormente en esta misma comunicación, y una sociedad que manifiesta sus actitudes negativas, es realmente evidente, pues la sociedad que se encuentra enferma por esta causa, presenta unos síntomas muy claros, tales como el vandalismo, la drogadicción, el alcoholismo, la prostitución, la corrupción, y otros muchos más que son ampliamente conocidos.
Raíz de estos síntomas.
Cada uno de estos síntomas son, en realidad, actitudes de protesta y son derivados de un conflicto interno de insatisfacción de necesidades elementales.
Profundizaremos más adelante en estos temas, para entender ahora a nivel de masas, cómo es que los conflictos se desfogan, se manifiestan, y cómo es que podemos empezar a tratarlos para conseguir su erradicación.
22. LA PERSONALIDAD FRAGMENTADA.
Núcleos de conciencia.
La psicología del conflicto no es otra cosa que el estudio de las causas que ocasionan en el hombre discrepancias entre sus distintos niveles de conciencia, y a la vez, un estudio de las reacciones que a nivel individual y colectivo, son producidas debido a estas discrepancias; pero debemos observar que la personalidad del hombre se encuentra fragmentada; las distintas facetas que presenta ante distintas situaciones, revelan pequeños núcleos de conciencia, cuyas funciones son específicas para atender las situaciones que externamente se están presentando.
Estos núcleos de conciencia han sido mencionados bajo otros nombres, como los diferentes yoes de la personalidad, o bien, en casos patológicos extremos, como diferentes personalidades en un mismo individuo. He preferido llamarles núcleos de conciencia, porque desde un punto de vista energético, lo que en realidad está pasando, es que el ser humano mantiene distintos centros de energía que iluminan o activan distintas fibras dentro de su capullo astral, lo que da como consecuencia, mantener una visión distinta del universo.
Deseo aclarar que no significa esto, desplazamientos del asiento de conciencia, utilizando la terminología de nuestro hermano JOSUÉ, simple y sencillamente, el asiento de conciencia está activando diferentes núcleos de fibras del capullo astral, lo que da la impresión de que se tienen diferentes estados de conciencia dentro de una misma personalidad.
Sin embargo, a fin de no complicar más este estudio, nos referimos a estos núcleos de conciencia como distintas facetas de la personalidad humana. Cada una de ellas mantiene una visión particular del mundo, y en el ser humano se manifiesta como los cambios que sufre una persona cuando se encuentra en su trabajo, en su familia, en alguna fiesta con sus amigos, o bien en algún templo asistiendo a alguna ceremonia religiosa.
Inconsistencia de la personalidad.
Estos distintos niveles de comportamiento llevan asociados diferentes pensamientos, e igualmente sentimientos de órdenes diferentes. Una persona bajo el influjo de alguno de estos núcleos de conciencia, puede tomar decisiones que después él mismo ignora, al estar pasando a otro núcleo de conciencia. Esto le da al hombre una inconsistencia en su personalidad y da la impresión de ser una personalidad fragmentada.
En el hombre común, estos diferentes núcleos promueven conflictos internos, y por lo mismo, son una de las raíces que se deben estudiar, entender y resolver, a fin de conseguir la anhelada paz.
Integración de la personalidad.
La unificación de la personalidad, la integración total de la psiquis de un individuo, debe ser una tarea emprendida por todos, y la forma de hacer esto, tiene mucho que ver con la reestructuración mental por la que todo individuo debe pasar, cuando se integra a un entrenamiento de orden psicológico.
Cómo se llega a la fragmentación de la personalidad.
Ahora bien, la fragmentación es el resultado del aprendizaje que un niño lleva a cabo copiando las distintas personalidades de las personas que lo rodean, aprende a pensar como cada uno de ellos, aprende a sentir como cada uno de ellos y hasta cierto punto, comprende y justifica las razones de la conducta de cada una de las personas que lo rodean. Esto lo lleva a tener diferentes puntos de vista hacia la vida dentro de su mismo ser.
Si a esto le sumamos la propia inconsistencia de sus familiares o de sus amigos, es fácil entender que ante una misma situación, un individuo puede actuar de muchas formas distintas, dependiendo de las asociaciones que él mismo haga de todo cuanto ha aprendido en su pasado.
Si recordamos que el proceso de aprendizaje y de formación de la personalidad, se basa en un gran porcentaje de los estímulos provenientes del exterior, entenderemos que siendo un hombre una especie de compilación de los distintos procederes que ha observado de las personas a quienes ha conocido, no se podría esperar que él mismo pudiera reestructurar todas sus experiencias de acuerdo a un cierto código interno, a una cierta jerarquía de valores que él mismo hubiera construido.
Cómo construir una escala de valores:
Para esto es preciso que el ser humano mantenga una rica vida interior como producto de continuas meditaciones, de una continua revisión de su propia conducta, de un estudio de las leyes cósmicas, de una práctica constante de la moral y un análisis profundo de las reacciones que internamente va observando en su ser, a medida que enfrenta las vicisitudes de la vida.
La meditación permite al ser humano reestructurar su propia vida e integrar su personalidad dentro de una escala de valores, y de esta manera, todas las experiencias que ha venido acumulando a lo largo de su vida, se ordenan en una secuencia lógica, poniendo a cada una de ellas en el lugar que le corresponde, y entonces los conflictos empiezan a desaparecer, puesto que de cada estímulo él reaccionará de acuerdo a la escala de valores que él se ha construido y no se basará únicamente en copiar conductas aprendidas de otros seres.
Aunque este tema requeriría de un extenso desarrollo, a fin de entender la importancia de esto, por ahora dejaremos aquí estas palabras. Mas tarde seguiremos con el análisis de la psicología del conflicto, pero quisiera mencionar que en un futuro, deberemos abordar el estudio de cómo hacer una higiene mental, e iniciar una integración de la propia personalidad, pero siendo estos temas de un interés muy especial, deberemos posponerlos para alguna serie de instrucción posterior.
23. DIFERENCIAS ENTRE PSICOLOGÍA INDIVIDUAL Y COLECTIVA.
Continuemos hablando de la psicología del conflicto, pero ahora en sus efectos dentro de las colectividades humanas.
Hemos establecido ya anteriormente el paralelismo que existe entre una comunidad de seres humanos y un individuo aislado, sin embargo, ahora trataremos de estructurar de una manera más lógica, las diferencias existentes entre las dos entidades psicológicas.
Las experiencias del pasado.
Por una parte, mientras el individuo da forma a su psiquis basándose en las experiencias acumuladas a lo largo de su vida, la humanidad, o una determinada colectividad, da forma a su psiquis, basada principalmente en la resultante de las psiquis combinadas de todos sus líderes. Mientras que el pasado provee un factor de gran peso en un individuo, el pasado en una pequeña sociedad puede ser totalmente olvidado, si los líderes que actualmente dirigen esa comunidad poseen características distintas y no son consecuencia del pasado que ha vivido dicha sociedad.
La rapidez de cambio.
Por otra parte, el individuo posee una personalidad cambiante, dinámica, que se mueve de acuerdo a las condiciones externas. Una sociedad en cambio, dentro del marco de tiempo en que es posible a un ser humano observar los cambios, no puede moverse de una manera tan rápida como lo hace la vida de un individuo; la sociedad mantiene una inercia que le impide establecer cambios rápidos en la dirección que lleva, sin embargo, hay pequeñas transformaciones, pequeños cambios de personalidad, que están estrechamente relacionados a las personalidades que actúan como líderes de ellas.
Patrones de conducta ajenos.
Un individuo va siguiendo a lo largo de su vida, los moldes que otras personas le han enseñado con su ejemplo, es decir, el ser humano a nivel inconsciente, intenta copiar las vidas de las personas a quienes admira. En la sociedad, aunque se da un fenómeno similar, frecuentemente es difícil seguir patrones ajenos, y lo que resulta, es una combinación entre las costumbres que se quieren copiar y aquellas que la sociedad misma ha impuesto como resultado de su historia, de esta amalgama surge la personalidad propia de una sociedad, algo que puede irse enraizando de una manera muy profunda en la psiquis de todos los individuos que la componen.
Etapas de madurez.
A nivel individual, el ser humano manifiesta varias etapas de madurez psicológica: en la etapa infantil, su personalidad no está definida y su conducta no es sino el reflejo de lo que ha aprendido observando a otras personas, o bien, la manifestación de pequeños e intranscendentes impulsos que obedecen a caprichos o a deseos temporales.
Un pueblo manifiesta igualmente etapas de madurez y esto lo podríamos asociar a las características de su gobierno. Cuando un pueblo posee raíces históricas, entonces su comportamiento tenderá a estabilizarse y no buscará ya más, copiar patrones establecidos en otras sociedades similares; tratará de encontrar soluciones propias a los problemas propios, a la vez que establecerá un esfuerzo para integrarse dentro de la gran sociedad de las naciones.
Por el contrario, un pueblo inmaduro, es aquel cuya personalidad, cuyos derechos cívicos, se mueven de acuerdo a los gobernantes en turno, en tales casos, no es el pueblo el que está definiendo la personalidad, sino más bien sus gobernantes.
Entre estos dos extremos, del pueblo inmaduro y de un pueblo que ha sabido ya formarse una personalidad propia, existe un sinnúmero de etapas intermedias en las cuales caen la mayor parte de los pueblos del mundo.
Ahora bien, habiendo establecido las diferencias fundamentales entre la psicología de un individuo y la correspondiente a un pueblo, podemos intentar explicar el fenómeno del conflicto, visto bajo el panorama de una sociedad que se mueve.
Distinguiremos ahora dos tipos de conflictos dentro de una sociedad:
El primero de ellos es el que se deriva de las tensiones internas generadas entre los mismos integrantes de la sociedad; son aquellos problemas que surgen como resultado de las diferentes opiniones, de los diferentes criterios, de los diferentes intereses que conforman a una sociedad, y por otro, las presiones ejercidas por factores externos a esta misma colectividad. Estos factores pueden deberse a recesiones económicas, desastres naturales, escasez en algunos productos básicos, las presiones económicas, los cambios políticos a nivel macrosocial y en resumen, al movimiento que a nivel mundial se registra en el resto de las sociedades.
Cada colectividad debe ir formando en sí misma una personalidad propia, que le permita ser respetada en el panorama interrnacional, a la vez, el establecer una línea de conducta y respetarla a lo largo de su historia, le da una presencia importante en los foros internacionales.
El mantener una imagen que sea hasta cierto grado independiente de los gobernantes en turno, es una manifestación clara de madurez, sin embargo, los pueblos, al igual que los individuos, son entidades cambiantes y cuyos cambios deben ser manejados de una forma inteligente, a fin de poder prever las presiones, los conflictos y los problemas que aparecerán como resultado de las relaciones en un nivel internacional o macrosocial.
24. CONFLICTOS DE LA SOCIEDAD.
Dijimos que la psicología del conflicto aplicada a las grandes colectividades humanas, tenía que ser subdividida en dos grandes clasificaciones:
Conflictos individuales.
La primera es, aquellos conflictos derivados de la diversidad de intereses, personalidades, anhelos y frustraciones de cada uno de los miembros de la colectividad. Cada ser humano es un pequeño universo de anhelos, frustraciones, deseos, conceptos, formas de pensamiento, en fin, es un pequeño universo con personalidad propia; cuando se juntan varios de estos pequeños universos, surgen roces, tensiones, diferencias de opinión que van creando conflictos, algunas veces importantes para la colectividad.
Conflictos sociales.
Por otra parte, se encuentran los conflictos derivados de las fuerzas que la sociedad enfrenta dentro del marco internacional o las intersociedades, es decir, cada colectividad como un ente psicológico se enfrenta a otros similares con quienes convive dentro del planeta.
Para entender esto, tendremos que basarnos en lo que ya antes dijimos a nivel individual y a nivel de organizaciones sociales, es decir, los conflictos internos de una sociedad, son el resultado de la acumulación de intereses a través de pequeños grupos organizados para hacer valer sus opiniones y sus derechos; estos conflictos internos pueden llegar a alterar a tal grado la convivencia dentro de la sociedad, que se puede decir en forma definitiva, que dicha sociedad manifiesta una enfermedad.
La influencia de los líderes. Sociedad sana.
En una sociedad inmadura, son los líderes de las distintas organizaciones que conforman la sociedad, quienes tienen el poder de enfermarla o sanarla, tendríamos que dejar claro que una sociedad sana, es aquella en donde sus individuos mantienen un status armónico de existencia y convivencia, en donde cada uno manifiesta sus libertades y no existe la coerción en ninguna de sus formas, ni mentales ni físicas, cada quien es libre de pensar y de expresar sus opiniones, con el único requisito de respetar los derechos que tienen los demás de hacerlo.
Sociedad enferma.
Una sociedad enferma es aquella es donde cada uno de sus habitantes está manifestando o experimentando presiones para que actúe de una determinada manera y actúe de acuerdo a los intereses de ciertas personas u organizaciones. Es también una sociedad enferma, aquella en donde existe un sector importante de su población que carece de lo mínimo indispensable para mantener una vida digna en cuanto a la salud, a la educación y a la convivencia social.
Necesidad de sectorizar a la sociedad.
Las enfermedades nacen dentro de la sociedad, cuando los gobiernos olvidan las responsabilidades que tienen para cada uno de los sectores de ésta. Entender que la sociedad se divide en sectores, dependiendo de sus ingresos económicos, de sus niveles culturales, de sus intereses religiosos, de las distintas formas en cómo piensan o actúan sus integrantes, es algo fundamental para poder ejercer un gobierno adecuado.
La capacidad de sectorizar a la sociedad de acuerdo a los distintos factores que la dividen, es algo que debe tener siempre presente cada uno de los gobernantes. En el momento en que alguno de estos grupos organizados siente que sus demandas no son satisfechas, o sienten que se está haciendo alguna injusticia con ellos, en ese momento empieza a generarse un conflicto; el hombre es un ser que tiende a organizarse, a formar grupos, y esos grupos multiplican los intereses de un individuo, los canalizan y adquieren fuerza en la medida en que los individuos se unan en sus objetivos.
Tarea de un buen gobierno.
Estar atentos a esos grupos organizados es fundamental para el buen gobierno de toda sociedad, y esto se debe a que es fácil entender que las necesidades del hombre no pueden ser expresadas de una manera individual hacia los gobiernos, sino que son las organizaciones quienes las hacen llegar de una manera ya filtrada, clasificada y organizada.
El arte de la política.
Por otra parte, el poder mantener el equilibrio entre las demandas de un grupo y los derechos de otro, es justamente el arte de la política, si los obreros piden aumento de salario, los patrones tendrán que proteger sus intereses, y por lo mismo la existencia misma de la fuente de trabajo.
Si algún sector de la población desea tener la libertad para expresar sus opiniones públicamente, también se debe acatar el derecho que tiene cada una de las distintas organizaciones a ser respetada. El poder ejercer sus derechos sin alterar la armonía de los demás, es justamente el anhelo que se aspira alcanzar en todas las sociedades.
Estas fuerzas que son generadas por los distintos grupos organizados que conforman la sociedad, deben ser también priorizadas de acuerdo a las necesidades de la colectividad, así pues, hay cosas que no permiten una postergación: la escasez de alimentos, de agua, las necesidades de hospitales o de medicamentos, son cosas fundamentales, básicas, que pertenecen al común denominador de todos los sectores de una sociedad, esas necesidades básicas deben estar satisfechas en toda sociedad que se considere madura y sana.
Una vez que estas necesidades fundamentales de todo ser humano, que ya han sido expresadas en la carta de los derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas, han sido satisfechas, entonces, una sociedad puede aspirar a llevar un camino de mejoramiento gradual, a través de la búsqueda de nuevas formas de gobierno o de organización social.
Por otra parte, cuando nos enfrentamos dentro de una sociedad inmadura, a organizaciones que son lidereadas por personas que tienen intereses muy particulares, entonces, realmente se tienen fuertes problemas para ejercer el gobierno, desafortunadamente los seres humanos son fácilmente influenciables a las opiniones de los líderes; cuando son muchas las necesidades básicas de los seres humanos, a cambio de un pedazo de pan, una persona es capaz de apoyar a cualquier líder político o religioso.
Estrategia fundamental de la política.
En un pueblo donde todo hace falta, cualquier persona con pequeñas dotes de líder, podrá crear una fuerza importante y llegar a desestabilizar a cualquier gobierno. Es por eso que como una estrategia fundamental de la política de las sociedades, debe estar en primer plano el satisfacer las demandas de los sectores más pobres de la sociedad. En un pueblo en donde todos tienen alimento, salud y una fuente de trabajo, difícilmente aparecerán líderes con propósitos particulares, que lleguen a causar problemas en el gobierno.
Trabajar para mejorar la salud, la alimentación, la educación de un pueblo, es trabajar para todos, es llenar una necesidad básica de todos los seres humanos y significa sentar las bases para una larga armonía en la historia de los pueblos.
25. REACCIONES ANTE LAS PRESIONES EXTERNAS.
Decíamos que los conflictos de un pueblo pueden ser divididos fácilmente en internos y externos, y explicábamos que los conflictos internos son derivados de las diferentes presiones que ejercen los grupos organizados que conforman su sociedad.
Explicamos la importancia de poder identificar los distintos sectores de la población organizados por intereses comunes, y establecer un gobierno que pudiera atender las necesidades de estos distintos sectores, dentro de un clima de libertad y respeto para todos los miembros que la integran.
Sin embargo, viene ahora el tratamiento que se les debe de dar a las presiones provenientes del exterior del mismo pueblo.
El gobierno desea mejorar las condiciones de vida.
Dentro de un marco internacional, los gobiernos de cada uno de los diferentes países, busca establecer un plan que le permita mejorar las condiciones de vida, y esto generalmente se entiende a nivel de gobiernos: cómo poder adquirir a través de un adecuado comercio y relaciones internacionales, una economía sana que le permita canalizar recursos para satisfacer las demandas más apremiantes de sus pueblos.
Un gobierno carente de opciones, buscará a través de sus impuestos, obtener los ingresos que necesite para satisfacer las demandas de su mismo pueblo, sin embargo, tratar de adquirir una economía sana, basada exclusivamente en los impuestos de sus pobladores, es iniciar un proceso decadente y degradatorio, que seguramente terminará en una guerra civil para derrocar a ese gobierno.
La interdependencia de los pueblos elimina las barreras.
Si la sociedad estuviera aislada y fuera autosuficiente en recursos naturales, tal vez esto no ocurriría, pero cada pueblo es dependiente de otros, todas las sociedades del mundo están obligadas a comercializar sus productos y a vivir en una permanente interdependencia. De allí que el obtener recursos a través de un sano comercio con el resto de los pueblos del mundo, es un factor que hoy por hoy, es fundamental para la estabilidad de un pueblo y de un gobierno.
Es fácil observar que la tendencia mundial es hacia la eliminación de todas las barreras de tipo político, comercial, social, o de lenguaje; es evidente que únicamente aquellos pueblos que mantengan una economía abierta y unas fronteras transparentes para todos son ciudadanos del mundo, serán los que mantengan el liderazgo en las nuevas sociedades, pero un gobierno que no ha sido capaz de establecer un sano comercio internacional, no le queda otro recurso que tratar de hacer dinero a través de industrias que él mismo controla dentro de su país, y es ese temor a abrirse al comercio internacional, lo que detiene el avance de los pueblos.
Migraciones.
Un aspecto aquí es de fundamental importancia: los rezagos en los países forman contrastes, que dentro del marco internacional se prestan para problemas de difícil solución. Un país en desarrollo que se encuentra al lado de otro, cuya sociedad ha alcanzado ya altos niveles de armonía, generará inevitablemente un flujo de seres humanos, desde el país pobre hacia el país armónico, en busca de mejores condiciones de vida.
Estas migraciones de seres humanos podrán ocasionar una desestabilización de las relaciones entre ambos países, y son una fuente permanente de conflictos entre ambas naciones, tal fue el caso de México y Estados Unidos, y es el caso de todos aquellos países que no han podido levantarse a las alturas en que sus vecinos se encuentran.
Las acciones de un gobierno generan reacciones.
Todos estos gobiernos se ven forzados a tomar acciones y medidas de orden revolucionario, lo cual, a su vez, genera presiones internas, porque los intereses de pequeños grupos se ven afectados y en ocasiones son éstos los más poderosos.
Así pues, no podemos negar que las acciones de un gobierno, generan reacciones dentro de los grupos organizados de su sociedad, y es aquí en donde la madurez de sus habitantes debe hacer valer el interés de los muchos, sobre el interés de pequeños grupos por más poderosos que éstos sean, y dentro de estos cambios, la sociedad va aprendiendo a través del dolor, a través del sacrificio, pero poco a poco, todos los países tendrán que integrarse de una manera armónica, dentro del ámbito internacional.
Estrategia: la unidad.
Se debe tener muy claro, que el gobierno de todos estos países que buscan alcanzar más altos niveles de armonía social, deben mantener como una estrategia prioritaria, la unidad de voluntades entre sus pueblos.
Nuestra exposición no estaría terminada si no incluyéramos en ella algunas fórmulas, que permitan a los gobiernos iniciar un rumbo en la dirección correcta, en medio de todas estas presiones y conflictos que generan las distintas fuerzas de sus sociedades.
Es vital para el progreso de un pueblo, que todos sus integrantes entiendan el camino que el mundo está marcando de una manera histórica; hay que entender, que cada país no es sino una pieza dentro de una gran maquinaria formada por todas las naciones del mundo. Es preciso entender que no es posible mantener en forma aislada a una sociedad, en medio de un mundo que empieza a respirar aires de libertad.
Todo gobierno debe hacer entender esto a sus distintos sectores, deben lograr mantener la unidad de propósitos, de voluntades, y entender que todo cambio ocasiona sacrificios, que toda modernización requiere un cambio de conceptos, un cambio de actitud.
Todo pueblo debe entender que el movimiento debe ser siempre hacia la misma dirección, que no es posible atender intereses particulares sacrificando los de un pueblo, porque tarde o temprano el cambio tendrá que venir, y muchas veces no será de una manera pacífica.
¿Cómo administrar los cambios para llevar a un pueblo hacia otro nivel de armonía social?, ¿cómo poder lidiar con las distintas organizaciones para guiarlas hacia los nuevos rumbos que exige el progreso?
Esta es la tarea más difícil de todos los gobiernos. Recordemos que en un pueblo inmaduro y en una organización inmadura, prevalecen los intereses particulares sobre los de la colectividad. Recordemos que bajo estas circunstancias, son los líderes de todas las organizaciones los que manipulan la voz y las acciones de los grupos organizados.
Trabajar entonces en cada uno de los sindicatos, en cada una de las organizaciones políticas, en cada una de las pequeñas fuerzas que agrupan a los individuos de la sociedad, para hacer valer los derechos de cada uno de los sectores de esa sociedad, podría ser entonces el primer paso.
Legitimar las necesidades de cada grupo y satisfacerlas, es ganar la unidad del pueblo. Recordemos que satisfacer las necesidades fundamentales de la sociedad, es trabajar por la unidad de la nación, una unidad que representa la fuerza para el gobierno que desea lanzarse hacia un cambio para el progreso.
26. LA UNIÓN DE TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA.
Relaciones internacionales.
Cada pueblo enfrenta presiones provenientes de sus relaciones con los demás países, la forma en que un gobierno dirige a su pueblo es ahora vista y juzgada por las demás naciones del mundo; en cierta forma, cada gobierno debe responder ante el mundo de la forma en cómo está dirigiendo a su pueblo, en ocasiones, aunque su propia gente no pueda protestar, el resto el mundo lo hará por ellos cuando esto sea preciso.
Libertad y armonía social.
En fechas recientes hemos podido observar cómo se ha extendido a lo largo del mundo, un ardiente deseo de alcanzar la libertad y poder escalar hacia más altas cumbres de armonía social. En ocasiones, estos deseos han cristalizado en revoluciones, golpes de estado o guerras civiles, en otras, los gobiernos han aplastado estas rebeliones sofocando a aquellos que pretendían alcanzar un mejor nivel de vida.
El uso del poder para acallar la voz de un pueblo, es una práctica que tiene sus días contados. Así como la gota que cae y rompe con el paso del tiempo la más dura roca, así, una voz que grita, tarde o temprano será escuchada.
Esos gobiernos que se han mantenido en el poder únicamente a base de la represión, no podrán ser mantenidos mucho tiempo, la humanidad es como una semilla que tarde o temprano revienta la cáscara y emerge hacia la luz del sol. Los antiguos cascarones fundamentados en la opresión y en la coerción de las libertades individuales, se desmoronarán estrepitosamente, porque esto es algo inherente al desarrollo y crecimiento de la humanidad.
La gran familia humana.
Por otra parte, entender que todos los seres humanos forman una gran familia y que los logros que alcancen algunas naciones pronto serán seguidos por el resto, es algo que debe aprender cada jefe de gobierno. Mantener la mirada atenta hacia el rumbo que toman los pueblos del mundo, es un paso necesario para la correcta dirección que debe de imprimir a su desarrollo como país.
Cuando las instituciones internacionales que rigen los empréstitos a los países en desarrollo o más pobres, exigen que se cumplan ciertas condiciones para otorgar tales préstamos, significa que los hermanos mayores tienden la mano a aquellos que están aprendiendo a caminar, y aunque muchas veces estas naciones sientan que se les están imponiendo obligaciones que van más allá de lo tolerable, deben entender que algunas medidas, aunque dolorosas, son las que permiten encauzar correctamente el desarrollo de cada nación e insertarlo dentro del mosaico armónico que forman todas las naciones del mundo.
Unificación.
Hacer a un lado los sentimientos nacionalistas que impiden ver la realidad de una sociedad en medio de todos los pueblos del mundo, es algo importante en estos días. No es posible crear islas de desarrollo en medio del mundo que busca la unificación; las fronteras se harán cada vez más simbólicas, el mundo será gobernado en base a otros principios y criterios, el concepto de país o nación, tarde o temprano será substituido por otros más universales, cada vez serán más comunes los tribunales internacionales, los organismos multinacionales, y cada ser humano podrá ir disfrutando de un planeta que es cada vez más suyo; la fragmentación que fue fruto de una historia de doce mil años, empieza ya a ver su fin, la unión de todos los pueblos es un símbolo de que el egoísmo y los sentimientos nacionalistas empiezan a ser parte de la historia, y nuevos horizontes se abren a las mentes de las futuras generaciones.
Los conflictos seguirán siendo necesarios para borrar los contrastes sociales que existen entre diferentes naciones, pero el rumbo de la humanidad no podrá ser detenido por países aislados con ideas arcaicas, la evolución de la sociedad humana empieza ya a dar pasos definitivos hacia las nuevas formas de organización que habrán de prevalecer en el futuro; están pasando a la historia tanto el socialismo como el comunismo, el capitalismo está transformándose para volverse más humanista, las organizaciones que abogan por los derechos humanos serán cada vez más importantes y sus voces serán escuchadas hasta en los últimos rincones de los más remotos países.
La ecología está fundiendo en un todo armónico a los distintos países, haciéndoles entender: que si bien las fronteras son reales desde el punto de vista legal, el aire que uno respira es el mismo aire que respiran todos, las aguas que ellos beben son las mismas aguas que beben todos, y la misma atmósfera que da aire a sus pulmones, es la misma que cubre cada rincón del planeta; así como para la ecología no hay fronteras, así tampoco debe haberla para las piernas, las manos y la mente del hombre.
27. EPÍLOGO.
En búsqueda de la paz, es un camino que el hombre empezó a recorrer desde que la primera luz imprimió en su retina aquellos panoramas del volcán y dinosaurios. En búsqueda de la paz no es únicamente el camino que hace al hombre abandonar las armas, es también el sendero que lleva a encontrar al hombre, al hombre mismo, es el sendero que sigue el hombre hasta su completa autorealización, es el camino que lo impulsa a buscar en su interno las respuestas de sus conflictos externos, es el proyecto más valioso que haya hombre alguno emprendido, debe ser la meta más alta que una sociedad debe aspirar, y representa la plataforma desde donde los países del mundo podrán lanzarse hacia una nueva aventura en el futuro de la humanidad.
Con esto termino este ensayo que llamamos "En Búsqueda de la Paz".
Agradezco infinitamente la oportunidad que nos han brindado, de poder hacer llegar esta síntesis de conocimientos hacia los seres humanos.

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